El I Encuentro Internacional de Delegadas y Coordinadoras Fasfi ha sido un regalo. Encontrarnos, conocernos, reconocernos familia, hablar, compartir sueños y dificultades, alegrarnos con el camino recorrido, establecer vínculos… en definitiva sentirnos todos Fasfi y abrir horizontes para ir siendo cada vez más la fundación que hoy estamos llamadas a ser.
Fueron tres días intensos y terminamos cansadas, pero para Norma, Juana y Mati la experiencia continuaba porque se acercaron a la realidad de Fasfi en España.
En Roquetas estuvieron el martes 15. Fue un día de conocer esta realidad, para ellas una sorpresa encontrarse en medio de este primer mundo tanta pobreza, tanta injusticia, tanto sufrimiento invisibilizado, tanta deshumanización, tantos contrastes, tantos sueños, tanta fuerza, tanta dignidad, tanta solidaridad ¡ TANTA VIDA!
También conocieron la otra Roquetas, la del turismo, las vacaciones, el sol y el descanso, detrás de la cual también hay trabajo mal remunerado, inseguridad, dificultad para compatibilizar la vida familiar y la laboral.
Por la tarde nos encontramos con algunos amigos y amigas y compartimos experiencias de vida, maneras de entender la realidad. Fue un momento sencillo, de intimidad, de regalarnos experiencias, recorridos vitales, pero sobre todo de sentir que vamos juntos por grande que sea la distancia que separa los lugares donde vivimos, nos sentimos compañeros de camino, sentimos que se unían nuestras energías para seguir construyendo un mundo donde cada vez más podamos sentirnos todos en casa.
“Nuevos rostros, nombres y sueños me han ensanchado mi horizonte cotidiano. Gracias por ser tan HERMANAS y animarnos a ser en cada gesto FASFI”.
¡Gracias por venir!











