En enero empezamos el año conociendo a las futura voluntarias que participarán en el programa internacional. Un encuentro presencial para que ambas partes podamos presentarnos.
El año 2026 estará marcado por la proclamación de la Asamblea General de Naciones Unidas como el Año Internacional de los Voluntarios y Voluntarias para el Desarrollo Sostenible, una conmemoración destinada a reconocer y fortalecer el papel esencial del voluntariado en el avance de la Agenda 2030.
Bajo este paraguas, celebramos el primer encuentro presencial con las futuras voluntarias, la Bienvenida, un espacio pensado para presentarnos, compartir motivaciones y comenzar a tejer la comunidad que sostendrá nuestro trabajo durante este año tan simbólico.

Comenzamos, una vez más, con la reflexión de María Jesús FI, que nos invita a mirar el voluntariado como un horizonte en movimiento, no como una meta cerrada. Una mirada que nos recuerda que, en todos los rincones del mundo, miles de personas entregan su tiempo y su energía de manera desinteresada para fortalecer comunidades más justas, equitativas y sostenibles. Desde ahí, respondimos “con cabeza, corazón y manos” a la pregunta: qué significa ser voluntaria o voluntario, con un texto de Martín Rodríguez Rojo.
Juanjo guio un “tablero de conexiones” para favorecer la presentación y el encuentro entre las participantes. Primero, cada persona completó individualmente su propio tablero, después, el grupo se puso en movimiento: quienes encontraban coincidencias en sus respuestas las anotaban en posits y las colocaban en un panel común, añadiendo también sus nombres para visualizar las conexiones compartidas. Con el paso de los minutos, fue llenándose de afinidades, intereses y puntos en común. Finalmente, se abrió un espacio para leer el mural, añadir nuevas coincidencias y comentar aquellas conexiones más llamativas o, por el contrario, las casillas sin coincidencias, generando un diálogo espontáneo y cercano entre todos.



Con María José FI volvimos a los orígenes: a nuestra identidad, a la de la Congregación y a la visión que impulsó a la Madre Cándida. Nos preguntamos por nuestro ADN, por ese suelo que nos sostiene, por el propósito que nos orienta y por la actitud con la que elegimos situarnos ante la vida. Y, desde ahí, abrimos también la pregunta sobre el ADN de la Madre Cándida: qué la movía, qué la sostenía y qué aspectos de su forma de vivir siguen inspirándonos hoy.
Desde ahí, pasamos a mirarnos por dentro: a preguntarnos qué nos trajo a FASFI, por qué merece la pena quedarnos y seguir ofreciendo nuestro tiempo, y cuál es la necesidad que más nos duele y nos mueve. Preguntas sencillas en apariencia, pero capaces de revelar motivaciones profundas y de poner palabras a aquello que, como voluntarias y voluntarios, nos impulsa a actuar.



La dinámica “Y a mí, ¿qué me mueve?” nos llevó a explorar las motivaciones que sostienen el voluntariado internacional. Más que buscar respuestas correctas o incorrectas, el ejercicio permitió que cada persona reconociera sus propias razones, las que realmente la impulsan, y entendiera que todas son válidas. Al visualizar esas motivaciones y compartirlas en grupo, se creó un espacio para descubrir coincidencias, diferencias y matices, y paratomar conciencia de cómo aquello que nos mueve influye en la manera en que nos situamos ante la experiencia.
Después, Pablo, Lucía y Bea, equipo técnico de FASFI, presentaron la Fundación desde un lugar más emocional, poniendo palabras a lo que nos sostiene como organización: la fuerza de sumar esfuerzos y conectar a quienes desean implicarse; la importancia de crecer paso a paso, acompañando procesos que transforman realidades concretas; y el compromiso de poner la vida en el centro, respondiendo a necesidades reales y promoviendo condiciones que permitan vivir con mayor dignidad. Una manera de recordar que FASFI no solo se explica: también se siente.
Cerramos la sesión recorriendo el itinerario del voluntariado y resolviendo las dudas más habituales, para que cada persona pudiera imaginar con claridad qué supone este camino. Y, al final, dejamos en el aire la pregunta: ¿quieres continuar?
*El programa de voluntariado internacional 2026 ya está cerrado. Si te interesa colaborar, puedes consultar las oportunidades de voluntariado en delegaciones y comisiones, que permanecen abiertas durante todo el año aquí.







