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Etiqueta: Almeria

Comedor Virgen de la Paz
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Comedor escolar en Almería

El servicio de comedor escolar del colegio Virgen de la Paz en Almería garantiza una alimentación y hábitos de vida saludable a niños y niñas de familias en situción de vulnerabilidad.

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Fresas
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El coste de la fresa

Desde la Red Solidaria de Acogida (RSA) trasladamos nuestro total apoyo y sin reservas a las mujeres, compañeras trabajadoras temporeras de origen marroquí empleadas en la recolección de la fresa en los campos de Huelva, que han denunciado ser víctimas de explotación laboral -y en algunos casos, también sexual- por parte de los responsables de la empresa “Doñana 1998” y que, a consecuencia de ello, fueron retenidas y obligadas a subir a autobuses para su inmediata deportación.

La explotación de las personas migrantes en el campo español es un secreto a voces que lleva años denunciándose y que, con las mujeres, es exponencialmente mayor y traspasa los límites del trabajo para, en muchos casos, agravarse –como en este- con abusos sexuales.

Por ello exigimos a las autoridades recientemente elegidas, y muy especialmente a la nueva titular de Trabajo, Magdalena Valerio, y a su par de Interior, Fernando Grande Marlaska, la inmediata intervención de sus ministerios para garantizar la seguridad de las compañeras denunciantes. Investigar, perseguir y condenar a las empresas explotadoras.

Algo está claro: no son hechos aislados ni casos puntuales. La explotación laboral en el campo español es reconocida en toda Europa. Situación que se agrava en relación a los trabajadores temporeros y se hace extrema, cuando se trata de compañeras temporeras.

Ya en 2011 el periódico inglés The Guardian denunció la explotación laboral de los temporeros migrantes en la horticultura española, con conclusiones tan graves como que “a los trabajadores sin papeles se les dice que serán denunciados a la policía si se quejan”. Y el año pasado, la Caravana a Frontera Sur de la que formamos parte, también se hizo eco de la situación de las personas empleadas bajo los plásticos de Almería.

Esta misma semana ha sido la consultora alemana Löning la que advertía que cuando se habla de “exclavitud y malas condiciones laborales, a menudo pensamos en países que no están en Europa, pero allí están, por ejemplo, Italia y España”.

Salarios de miseria, alojamientos en chabolas montadas con cartones y plásticos, incumplimiento de normativa mínima de riesgos laborales, deficiente alimentación, trabajos de sol a sol y sin descanso, y abusos sexuales, son algunas de las características en las que todos los informes coinciden.

Dada la gravedad de la situación, la poca repercusión mediática, política y social que ha tenido la retención forzosa de nuestras compañeras, cabe preguntarse ¿qué nos está pasando como sociedad? Si un grupo de mujeres son secuestradas en otro rincón del planeta nos llevamos las manos a la cabeza, pero si sucede aquí, frente a nuestras narices, nos quedamos impávidas y sin respuesta.

En el año en que desde el feminismo hemos irrumpido con fuerza inusitada, es necesario dar una respuesta unísona contra esta grave violación de derechos humanos amparada bajo el paraguas del racismo institucional y social existente.
Compañeras, 300 mujeres que denuncian explotación laboral y algunas también sexual han sido retenidas por la fuerza para ser expulsadas. “Nos tocan a una, nos tocan a todas”, dijimos. “Nos tocan a una, nos tocan a todas”. ¡Han tocado a 300!

También es imprescindible la presión del sindicalismo para modificar la legislación que regula la contratación rural y, muy especialmente, la de las temporeras. Es imprescindible llegar a acuerdos que garanticen los derechos de todas las personas que trabajen en el mundo rural, con independencia del lugar donde hayan nacido.
Nuestras felicitaciones al Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) que ha apoyado la demanda de estas mujeres, ha impedido el intento de deportación exprés y tiene previstas acciones de protesta.

¿Dónde estamos todas y todos? ¿Nos quedaríamos de brazos cruzados si estas mujeres fueran españolas? ¿Estaría la Junta de Andalucía callada si 300 mujeres andaluzas fueran explotadas, abusadas y retenidas ilegalmente? ¿Los medios de comunicación seguirían en silencio? ¿Y la Justicia?

Resulta asimismo increíble la frágil memoria que nuestra sociedad está demostrando. Hace apenas cincuenta años atrás, 600.000 personas de origen español estaban censadas en Francia, más de la mitad de ellas eran mujeres, la mayoría obligadas a vivir en miserables habitaciones de servicio, sometidas al trabajo de hogar sin límites ni horarios.

Pasado y presente de la explotación laboral que hoy queremos denunciar desde nuestra Red. Porque ni un trabajador ni trabajadora más, con independencia de su país de origen sea esclavizada ni vulnerada. Con una legislación acorde que garantice plenos derechos para todas y todos.

nakani
Noticias

La Asociación Intercultural de Mujeres Nakani cumple 10 años.

Parece que fue ayer pero este año vamos a compartir la alegría del décimo aniversario de la “Asociación Intercultural de Mujeres Nakani”. En el 2008 las religiosas de las Hijas de Jesús y las Ursulinas que estaban en Roqueta de Mar (Almería), vivieron la llegada masiva de inmigrantes en patera para trabajar mayoritariamente en los invernaderos. Se necesitaba mano de obra y había muchas personas con necesidad que llegaban a España con una esperanza de un futuro mejor.
Al igual, en Roquetas había un grupo de mujeres, en su mayoría africanas que sintiendo el apoyo de las religiosas y personas que de forma voluntaria echaban una mano, se animaron a hacer realidad un sueño. Así comenzó su andadura la Asociación, querían formar un grupo de mujeres que pudieran ir caminando juntas, de distintos países, de distintas lenguas, pero con un sueño común y muchas dificultades por afrontar. Soñaron juntas… y su sueño llega hasta hoy.  Disponer de un local de encuentro donde relacionarse, juntarse, hablar, aprender… ha ayudado mucho.

Entre esas primeras mujeres estaba Nakani. Estaba embarazada y murió en el parto por una negligencia médica. En honor a esta mujer el resto de personas decidieron poner su nombre a la asociación.

Desde entonces la Asociación Nakani ha crecido y desarrollando diferentes actividades para hombre y mujeres, en su mayor parte en riesgo de exclusión social.

Por su condición de inmigrantes, muchos de ellos, sin papeles, debemos intentar darles la oportunidad de talleres de castellano, lectura y escritura. Otros talleres que desde Nakani se realizan son de sanidad, higiene, autoestima, relajación, gimnasia, yoga… Sin olvidarnos del taller de costura que les posibilita realizar sus propias ropas y en algunos casos les permiten realizar pequeños encargos y comenzar a ver una opción laboral de futuro.

Además de todas estas actividades Nakani dispone de dos casas de acogida, una para hombres y otra para mujeres. Donde le son derivadas personas desde diferentes instituciones sociales como Dpto. de Asuntos sociales del Ayuntamiento o Diputación.

En el caso de los hombres la estancia en la casa de acogida les permite a recuperarse física y mentalmente, preparar papeles y documentación y la mayoría de ellos prosiguen camino a otros lugares de Europa. Si miramos la casa de acogida de las mujeres vemos situaciones de abandonos, madres solteras, sin formación ni recursos que requieren una ayuda y una formación que les posibilite una salida social y laboral con unas mínimas garantías.
Gran parte del prestigio que tiene Nakani es debido al acompañamiento y seguimiento que se realiza a todas las personas, tanto mientras están en los proyectos como tras su salida.

FASFI lleva años apoyando diferentes proyectos de Nakani y esperamos poder seguir acompañándoos.
Nos unimos a vuestra alegría por el camino recorrido, por tanta vida compartida, por la apuesta de seguir reconociendo dignidad, por ser un espacio de acogida y de encuentro.
¡Felicidades!