Haití conmemorará el quinto aniversario del devastador terremoto que azotó Puerto Príncipe en 2010, con miles de personas que aún viven en campos de desplazados considerados en riesgo de un desastre natural y en medio de una intensa crisis política.
El 12 de enero de 2010, un sismo de magnitud 7,0 en la escala de Richter dejó más de 200.000 muertos en Haití y obligó a desplazar a 1,5 millones de personas.
Cinco años después de la tragedia, el número de desplazados continúa descendiendo.
Según los datos proporcionados por la Oficina de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO) de la Comisión Europea, hoy son menos de 80.000 personas las que quedan en campos de desplazados.
“Estas personas son ahora mismo la población más vulnerable y desamparada, y es una prioridad buscar una solución a su situación”, expresaron a Efe desde el departamento humanitario de la Unión Europea.
ECHO también apuntó que las tasas de desnutrición en los campos de desplazados “superan los límites de lo que se considera una emergencia”.
Además, la mayoría de campos no tiene sistema para gestionar los desechos.
“En junio de 2014, solo el 67 por ciento de los residentes en campos tenía acceso a letrinas y el número de personas que por promedio usaban la letrina era de 82, es decir, una letrina por cada 82 personas”, expresaron desde la oficina humanitaria.
El 29 de diciembre pasado, los representantes de los tres poderes del Estado firmaron un pacto en el que establecieron una serie de compromisos con el fin de allanar el camino hacia las elecciones pendientes, entre ellos, prolongar los mandatos de los diputados hasta el 24 de abril y de los senadores hasta el 9 de septiembre, que expiraban mañana.








