El Papa Francisco ha condenado este lunes el “continuado martirio” de cristianos tras la ejecución por parte del grupo terrorista Estado Islámico de 30 ciudadanos cristianos etíopes en Libia.
En una carta enviada al patriarca de la iglesia ortodoxa etíope, Abuna Matthias, el Sumo Pontífice ha dicho que “no hay diferencias porque las víctimas sean católicas, coptas, ortodoxas o protestantes, ya que su sangre es la misma en su confesión a Cristo”.
“La sangre de nuestros hermanos y hermanas cristianos es un testimonio que pide ser escuchado por todos los que aún puedan distinguir entre el bien y el mal”
El Gobierno de Etiopía ha confirmado este mismo lunes que los 30 cristianos ejecutados en Libia son efectivamente etíopes, como aseguraban los yihadistas. Al menos 15 de las víctimas fueron decapitadas.
Los emigrantes etíopes también han sido víctima en los últimos días de la violencia xenófoba desatada en ciudades y poblados de Sudáfrica.
Por otro lado, el Vaticano pidió a la comunidad internacional “detener el avance de la crueldad y la persecución de los cristianos” tras la ejecución por yihadistas en Libia de por lo menos 28 hombres, presentados como etíopes, a los que calificó de “mártires” de la fe.
“Rindo homenaje a esos mártires y expreso mi admiración por esos hijos de Etiopía que manifestaron su adhesión a Cristo hasta dar su sangre por él”, dijo el cardenal Leonardo Sandri, presidente de la Congregación vaticana para las Iglesias orientales.







