Los fallecidos ascienden a 7.802 y los heridos son 16.434, la mayoría de ellos concentrados en los distritos de Sindhupalchowk, al norte de la capital nepalí.
Nuevos cuerpos aparecen a medida que los equipos de rescate ganan acceso a las zonas más remotas del país, como el parque nacional de Langtang, popular entre los senderistas y una de las zonas más afectadas, donde en los últimos días se hallaron los cadáveres de 99 personas.
Casi dos semanas después del sismo, las posibilidades de encontrar supervivientes se han reducido al mínimo, aunque continúan ocurriendo pequeños milagros como tres mujeres que fueron rescatadas el domingo en Sindhupalchowk.
Nepal afronta desafíos en materia sanitaria y educativa tras el terremoto. Se han detectado casos de cólera y se está en alerta de posibles brotes de enfermedades como el sarampión y la rubeola. Unos 668 colegios quedaron destruídos y otros 2.228 resultaron dañados por el terremoto, mientras que el Gobierno nepalí pidió que los expertos certifiquen que estos últimos son seguros antes de retomar las clases.
Queremos ayudar a los que se han quedado sin nada, a los que están pasándolo mal, a los que no tienen alimentos, a los que se han quedado sin familia.









