El domingo,10 de febrero, Parroquia Cristo Rei de Metoro celebró los 50 años de su creación. Ha sido un día grande de acción de gracias a Dios por todos los dones recibidos en estos 50 años.
La fiesta en verdad fue una fiesta de todos. Los últimos meses se estaba preparando en las comunidades la celebración. Se hicieron grupos y repartieron responsabilidades y de verdad cada uno cumplió la suya y todo resultó muy bien.
Comenzamos con un triduo para prepararla. El jueves se tuvo una Eucaristía en la Parroquia, el viernes una peregrinación desde el lugar de la primera capilla al lugar actual de la celebración. Y el sábado tuvimos un encuentro de compartir la historia de estos años. Los más viejos, pues algunos recuerdan los primeros años nos contaron los comienzos ,en los tiempos de la colonia, la llegada de los misioneros, Los Padres de la Boa Nova y luego las Hermanas Diocesanas, la guerra, que alejó de la parroquia todos los misioneros y misioneras y los catequistas mantuvieron la vida de las comunidades con muchas dificultades. Luego la última etapa, hace solo 12 años llegaron las Padres pasionistas y 9 años las Hijas de Jesús, recuperando y aumentando las comunidades. Ellos encontraron 32 comunidades y en este momento son 54 comunidades.
El domingo fue la fiesta grande. Eucaristía a las 8 horas, con la participación de muchos misioneros y misioneras de otras parroquias de la diócesis, miembros de las comunidades de la parroquia más próximos y amigos.Por supuesto también las Hermanas de la presencia de Pemba, Pilar y Magdalena. Se celebró en la catedral natural de la sombra de las mangueras, pues no llegó todavía el material para acabar la iglesia. Más no perdió solemnidad, se cantó, se danzó y presidió el obispo Emérito Dom Januario, que fue el segundo, con mucho entusiasmo y a pesar de su edad con mucha vitalidad. Además de la Eucaristía tuvimos un momento festivo con teatro, hecho por los más antiguos de la comunidad, danzas de las adolescentes y cantos . Bastante digno y bien organizado y luego una comida, se preparó en común para más de 200 personas, los invitados y los animadores de las comunidades, más otros prepararon en grupos y también celebraron juntos.
Es motivo de dar Gracias a Dios por todo. Disfrutamos, más también recogemos el reto de seguir caminando con las comunidades en el crecimiento del reino.
La Iglesia, que ya muchos sabéis y habéis colaborado está en el camino, nuestra ilusión era celebrar los 50 años con ella acabada de cubrir y la lucha de los arquitectos fue así. Más ya queda poco y así tendremos otra fiesta grande de la que os informaremos.






















