Cuando celebramos un aniversario se nos mezclan los sentimientos en el corazón: alegría por el camino recorrido, nostalgia, quizá, sobre todo si ya no están algunos compañeros/as … pero también compromiso, deseos de más, esperanza, horizonte abierto, experiencia adquirida para mejorar el futuro …
Algo de esto y sin duda mucho más, pudimos vivir y compartir el sábado 22 de Marzo en Salamanca al cumplirse el X Aniversario de la Fundación Ayuda Solidaria de las Hijas de Jesús (FASFI). Estábamos unas 25 Hijas de Jesús pero sentíamos cerca a la entera Congregación …
Ya desde la víspera, esa hermosa ciudad a la que siempre volvemos como a nuestra casa y que nos evoca hondas vivencias de filiación y fraternidad, se fue llenando de Hijas de Jesús procedentes de diversos puntos del país y también de voluntarios/as –más de 70- que participan y ponen rostro a los proyectos solidarios y a tanto trabajo visible y también escondido, que se ha ido desarrollando desde el año 2004 cuando muchos deseos e intuiciones, que ya venían gestándose en la Congregación, adquirieron identidad con nombre propio y significativo.
Y lo primero era AGRADECER y CELEBRAR, con esas ganas llegamos a nuestra casa de Mostenses, siendo recibidas por voluntarios/as de la ciudad y de las ciudades próximas y por la comunidad; el reencuentro y el conocimiento de tantas personas ya nos ponía en pista de fiesta; se leía en los rostros, en las sonrisas, en los abrazos …sí, hemos recibido un gran regalo y queremos dar gracias con otros y otras porque el camino ha sido largo y poblado por la diversidad de personas que hemos llegado hasta aquí.
Nos lo recordaba María Inéz en la carta que nos dirigió desde Granada -¡hubieras gozado mucho! no lo dudes- pero agradecemos tu presencia hecha mensaje:
“Diez años buscando hacer efectiva la solidaridad
Gratitud que es de donde nace la gratuidad madre de la auténtica caridad
Todo lo que hemos alcanzado es puro don del amor del Padre que pasa por nuestra humilde y feliz colaboración”.
Junto a Santa Cándida nos sentamos a rezar “dejándonos afectar” desde el primer momento, tras recibir el saludo de apertura que nos dirigió María Luisa Urdanibia fi, brevemente pero cargado de significado.
El itinerario recorrido a lo largo de estos 10 años, presentado por Carmen Simón fi, que arranca desde Cándida María y su amor a los pobres, nos va ayudando a pasar por el corazón los diversos capítulos de esta historia de solidaridad que tiene diversos rostros y manos escritoras de páginas tan entrañables.
Buen momento para leer las cartas recibidas desde el lejano Japón, de nuestra hermana Pilar Martínez fi y la de María Inéz, ambas rubricadas con un cálido aplauso.
Y la exposición gráfica del claustro superior, llena de realidades y proyectos futuros, nos confirma que esa semilla creció y llegó a ser árbol y está dando buenos frutos. ¡Cuánta vida en cada fotografía con mujeres, niños, colores diversos, voluntarios, hermanas, de Oriente y Occidente!. Fuimos plasmando nuestras frases salidas desde el corazón y gozamos con las “joyas” artesanales que se nos ofrecían …
Desde el momento actual, Javier Ugarte, de Málaga, se pregunta y nos lanza el reto de si “El voluntariado de corta duración vale la pena”, no habla solamente de vivencias sino que nos da elementos cuantificadores para poder medirlas. El es un convencido de que vale la pena y su firmeza termina por conquistarnos para la causa …
No faltan en el día otros momentos para revitalizar todo esto, como el rato compartido con Rocío y María, dos “cuenta-cuentos” excelentes, quienes con la naturalidad inmensa en ofrecernos relatos y una sensibilidad maravillosa que se reflejaba en la palabra y en los gestos corporales, nos hacen reflexionar seriamente sobre las realidad que vivimos no solamente como colaboradores de FASFI sino en tantos momentos de nuestra vida personal y profesional.
No podía faltar la música en una fiesta de cumpleaños y por eso Manu Escudero siendo de casa y sintiéndose en casa, nos ofreció su música y su testimonio hecho canción, casi siempre a partir de descansar en el sofá de su cuarto de estar mientras veía la TV …
Toda la jornada fue presentada al Señor en la eucaristía que celebramos en el Colegio Mayor Montellano y en la que nos acompañó Lázaro Bustince, muy querido por las Hijas de Jesús, misionero durante muchos años en Africa y ahora residente en Madrid. El pan, las botas, el botiquín, las banderas … ofrendas presentadas, nos recuerdan las experiencias vividas, que El las trasforme en bendiciones para las personas que acompañamos y que tanto nos evangelizan.
El día fue intenso y muy rico por la variedad de actividades sin que resultara pesado; hubo tiempos de encuentro y charla informal que tanto ayudan a crecer en el conocimiento mutuo y sobre todo se respiraba aire de familia, participación de muchas personas que han colaborado en su preparación, alegría por esta década vivida y deseos de más y mejor hacia el futuro.
Nos fuimos despidiendo con estos deseos y sueños de seguir tejiendo solidaridad, de continuar dándonos la mano porque entre todos y todas podemos mucho más. Salimos de Salamanca “más afectados” …
María Luisa Berzosa FI
¡Gracias a todas las personas que nos regalaron este día!.


















