Termino de venir de Bolivia y aun no he podido asimilar lo que he visto y vivido, me traigo en el corazón el gran trabajo de las hermanas por levantar una sociedad de una pobreza real tan generalizada, imposible de comparar con nuestras crisis económicas europeas. Nuestras escuelas populares, nuestros internados, forman generaciones de niños y jóvenes que posiblemente serán los que ayuden a construir una nueva Bolivia.
Más adelante compartiré con vosotros las realidades tan positivas e impactantes que he experimentado.
Agradezco al Señor este encuentro con nuestras hermanas de Bolivia y con todas las obras que ellas llevan.
Pepita Soler
Gerente – FASFI











