La Guardia Costera italiana informó ayer lunes de que ha coordinado el rescate de unos 6.500 migrantes a lo largo del día en el Mediterráneo, frente a las costas libias. Ha sido una de las jornadas más intensas de los últimos años.
“El centro operativo ha coordinado 40 operaciones de rescate frente a Libia, llevadas a cabo por los barcos de la Guardia Costera y la Marina italiana, la agencia de fronteras de la UE Frontex y organizaciones humanitarias”, como Proactiva Open Arms y Médicos sin Fronteras, ha anunciado el servicio de guardacostas.
Proactiva Open Arms anunciaba ayer en su cuenta de Facebook:
“En la crónica de hoy sobran las palabras. Hemos rescatado más de 3.000 personas frente a las costas de Libia en colaboración con la tripulación del Dignity 1, Médicos Sin Fronteras (MSF) y los guardacostas italianos.
Es una cifra desgraciadamente histórica como lo es la vergüenza que deberían sentir los estados al ver cómo la humanidad se hunde en el fondo de este mar convertido en cementerio.
Qué inmensa debe de ser la desesperación de una madre para embarcarse con sus hijos gemelos de 5 días aferrándose a la vida, qué atroz el drama de las miles de personas que viajaban hoy hacia ninguna parte y que hemos ayudado a tener esperanza. Somos personas ayudando a personas. Ellos merecen recuperar la dignidad perdida.”
En los siete primeros meses de este año, más de 245.2217 personas cruzaron el Mediterráneo, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). De ellas, 3.120 murieron en su intento por alcanzar Europa para poner su vida a salvo del conflicto y la pobreza —a fecha 21 de julio—. La OIM alertó a principios de este mes de que el canal de Sicilia, las aguas entre Libia y la isla italiana, es la zona más mortífera para los migrantes.
Los 3.120 fallecidos de enero a julio casi igualan la cifra de todo 2015.









