Cerca de 400 inmigrantes han perdido la vida en el mar Mediterráneo después de que la embarcación en la que navegaban con rumbo a Italia naufragara, según el testimonio de los 150 supervivientes trasladados por la Guardia Costera a la región de Calabria. La embarcación había partido 24 horas antes desde un puerto de Libia.
La organización Save the Children Italia informó sobre la desaparición en un comunicado en el que afirmó que entre las víctimas habría “muchos jóvenes, probablemente menores”. De confirmarse, se trataría de una de las peores tragedia en aguas del Mediterráneo desde el naufragio de una embarcación cerca de Lampedusa en el que perdieron la vida más de 300 personas en octubre de 2013.
La organización alertó de que entre el 11 y 13 de abril han llegado a las costas italianas “más de 5.100 inmigrantes”, que han sido socorridos y desembarcados por las autoridades italianas en las regiones sureñas de Lampedusa, Sicilia, Calabria y Apulia.
Entre estos inmigrantes había “cerca de 450 niños, 317 de ellos no viajaban acompañados”. “Muchos de ellos han vivido experiencias de violencia atroz, y han perdido amigos, familiares o padres, incluso en los últimos naufragios”, ha denunciado el director general de Save the Children, Neri
“Es fundamental garantizar una adecuada acogida y ofrecer el apoyo necesario, también psicológico, especialmente a los más vulnerables”
“La presencia elevada y constante de desembarcos en los que hay menores que viajan solos impone la necesidad de contar con un adecuado sistema de acogida“, insistió. Save the Children consideró que “hasta la fecha, no existe tal sistema” y denunció que el actual dispositivo de vigilancia y socorro desplegado en el Mediterráneo“no dispone de procedimientos claros y compartidos en relación al traslado de menores”. Italia necesita al menos 6.500 alojamientos más para dar cabida a los miles de inmigrantes que en las últimas horas –7.000 en sólo cuatro días–,han llegado en distintas embarcaciones hasta las costas italianas.
“El problema de la inmigración”, ha dicho esta mañana en una entrevista el ministro de Exteriores, Paolo Gentiloni, “tiene que ser resuelto desde la raíz”. El ministro ha asegurado que la solución al problema de la inmigración está en atacar a las organizaciones de tráfico de personas y “estabilizar Libia”.









