Una quincena de rosas en recuerdo de los 15 fallecidos. Y un trozo de concertina para protestar contra las fronteras “que matan”. Como la de Tarajal (Ceuta), dicen las ONG que han preparado actos de homenaje a los inmigrantes que murieron, hace justo un año, al intentar alcanzar a nado la costa de la ciudad autónoma. Amnistía Internacional (AI) y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) colocarán hoy en Madrid, en el Templo de Debod, esas 15 flores y el trozo de alambrada para exigir una “efectiva” investigación de lo ocurrido aquel 6 de febrero de 2014. “No podemos dejar que estas muertes se olviden”, dice Alberto Senante, de AI.
Este viernes se cumple un año desde que al menos 15 personas murieran intentando alcanzar a nado la playa ceutí de El Tarajal mientras la Guardia Civil disparaba pelotas de goma y botes de humo para disuadirles. Doce meses después, el proceso judicial para dirimir responsabilidades sigue en marcha y una reforma de la Ley de Extranjería cuestionada dentro y fuera de España afronta su recta final en el Senado.
Aquella mañana del 6 de febrero en torno a unas 200 personas intentaron entrar en Ceuta saltando el perímetro fronterizo después de sortear a las fuerzas marroquíes, que intentaron frenar su avance a golpe de bastón. Al ver frustrada su expectativa, un grupo numeroso se dirigió a la carrera hacia la playa y se echó al mar justo junto al espigón que separa en este punto España de Marruecos y que durante gran parte del año, se puede rodear a pie.
Quince personas fallecieron aplastados o ahogados junto a la hilera de piedras y los cuerpos de cinco de ellos fueron rescatados por efectivos de la Guardia Civil en aguas españolas. Muchos llevaban flotadores de fabricación casera, otros no. Un total de 23 consiguieron llegar a nado hasta la playa española, fueron agrupados por los agentes que les estaban esperando y devueltos sobre la marcha a las fuerzas de Marruecos por una puerta de servicio de la valla, visiblemente fatigados.
Ciudadanos anónimos primero y vídeos oficiales después, documentaron este hecho, poniendo imágenes a lo que las ONG especializadas venían denunciando más de una década: la expulsión sumaria que va contra las previsiones de la ley de Extranjería, porque vulnera el derecho de los migrantes a ser escuchados en un proceso garantista, y que se venía denominando ‘devolución en caliente’.









