Me ha llegado como un regalo un trozo de interioridad de mi hermana Ana Zubiri, dedicado al voluntariado. He pensado en cada una/o. Me indica que puede ser, para un “marca libros” para el curso que viene, o…. enseguida he recordado los cuadernitos que recibisteis en el envio, para escribir en ellos, una palabra, la experiencia más fuerte del dia, algo breve, que a la vuelta nos ayude a revivir aquellas huellas más vivas de lo sucedido y me he dicho ¿por que no comenzarlos con estos pensamientos de quien nos ha tenido presentes, y ha comprendido lo que estamos viviendo? Al hacerlo la incluimos a ella tambien en ese -Juntos construimos-
En su nombre comparto con vosotras/os este regalo.
Ser voluntario: una opción en la vida
En el interior se va gestando
una inquietud
que crece, crece,
buscando cómo darle cauce.
Una inquietud que nace del agradecimiento
porque se reconoce
el regalo de la vida,
el regalo de lo que uno es.
el regalo de quienes han estado
haciendo posible este presente.
Una inquietud que nace de la protesta
porque se descubren
las injusticias que se sufren,
las injusticias de una vida sin derechos,
las injusticias de un futuro
que no se puede dar por asegurado.
Una inquietud que desemboca en compromiso
porque no se puede
ser agradecido y guardarlo para sí
ver injusticias y quedarse parado
descubrir el presente
sin gestar para todos un futuro posible.
Una inquietud que empuja a gritar,
junto a otros que también lo sienten,
que donde no hay sitio para todos
no hay sitio para mí,
y ponerse manos a la obra,
para transformar el grito en acto.
Y cuando se vive así
el día a día, la existencia toda
se descubre desde otro prisma
y se plantea el voluntariado
como una opción de vida.
Ana Zubiri









