Mientras los países de rentas altas y las élites sociales tienen cada vez más, 1.300 millones de personas viven en pobreza extrema en todo el mundo y casi 1.000 millones pasan hambre y n tienen acceso al agua potable y a otros servicios básicos como la salud y la educación
En nuestro país, ya son más de 12 millones y medio de personas quienes viven en pobreza y en riesgo de exclusión, casi el 27% de la población
Perdemos derechos básicos en empleo, educación, igualdad, sanidad, cultura, consumo… No porque no haya suficientes recursos, sino por la injusticia de un sistema que no promueve un reparto justo ni equitativo. Estas cifras son escandalosas. Es nuestra responsabilidad exigir que se acaben.








