El 14 de Junio nos reunimos en Sagar Lore (San Sebastián) todas las colaboradoras que formamos la Delegación de FASFI del País Vasco.
Esta reunión fue especial, por ser la última del curso. También porque Pilar de la Puerta F.I. que pertenece a la Comunidad de Metoro (Mozambique) nos acompañaba ese día, ya que por razones de estudio está viviendo este año en la Comunidad de ” Sagar Lore” en San Sebastián. Queríamos que compartiera con nosotras las vicisitudes de Mozambique y la misión de nuestras hermanas en Metoro y Pemba. Lo hizo con claridad y sencillez. Nos habló de la situación sociopolítica y económica. Su dependencia de la ayuda de otros países y las contrapartidas que exigen, que no siempre respetan la cultura, tradiciones y modos de vida de sus habitantes.
Las Hijas de Jesús estamos allí hace 10 años. La tarea educativa se centra en la escuela de Primaria y Secundaris, esta última construida con la aportación de FASFI. Es muy importante el trabajo con las mujeres y con las familias que realiza nuestra hermana Rita, la primera vocación mozambiqueña. Otro servicio importante que desarrolla la Comunidad a través de nuestra Hermana Antonieta apoyada por FASFI es en el campo de la sanidad, a través de la medicina alternativa. Cultivan una huerta de plantas medicinales y preparan los medicamentos que las personas que atiende necesitan para su curación. Las proporcionan gratuitamente ya que la gente es muy pobre.
El resto de la jornada lo pasamos evaluando las actividades del curso, campañas de solidaridad en los colegios, voluntariado, trabajo con socios y padrinos y planificando el próximo, en un ambiente cordial, con entusiasmo y pensando en nuevas posibilidades: hacer un seguimiento a l@s antigu@s alumnos, para ofrecerles en su momento en el voluntariado internacional, dar a conocer FASFI a las empresas de Guipúzcoa y Vizcaya, a través de una carta, que ya tenemos redactada y que pensamos hacerles llegar en Septiembre.
Hay que destacar la colaboración de todas y el entusiasmo por colaborar con los que no cuentan que hace que entre nuestras preocupaciones más vitales esté la Cooperación Internacional, como medio de vivir la fraternidad con otros pueblos.
Después de pasar un día muy bueno, dimos gracias a Dios por lo que Fasfi está trabajando para el ”mayor provecho de los prójimos” y de la que formamos parte. Nuestros encuentros se reanudan en septiembre, pero nuestro modo de ver y vivir la realidad nos mantiene unidas y comprometidas con la misma.
Mª Rosario Samaniego








