“No he renunciado a lo más importante. Soy un hombre enamorado de Jesucristo y su Evangelio”
(Luis Miguel Modino)
El lema del DOMUND de este año en España es “Renace la Alegría“, ¿qué es lo que hace que esa alegría esté más presente en las Iglesias más jóvenes, en los territorios de misión?
Pues yo creo que todavía saben disfrutar de las cosas más insignificantes de la vida. Su vida es de una sencillez extrema, sin muchas complicaciones, si pueden comer y tener salud para ir al campo a trabajar, o picar piedra, entonces es suficiente para dar gracias a Dios. Si además pueden llevar a sus hijos al colegio, doblemente gracias. Y es por eso que cualquier cosa les hace felices, cualquier mínimo detalle. Son gente alegre y les encanta mostrar su alegría. El que Dios haya dado la vida por ellos y les asegure la Vida Eterna les hace inmensamente felices.
En un país donde los católicos son minoría, ¿es fácil la convivencia con las otras religiones, especialmente con musulmanes y las religiones tradicionales africanas?
Pues en África es realmente complicado el tema. En Benín por ahora está tranquilo. Tenemos algún problema con las otras religiones cuando alguien de sus familias quiere hacer el catecumenado y llegar al bautismo. Realmente se lo hacen pasar mal, les llegan a pegar a veces. Les quitan los hijos a las mujeres, les echan de las casas, etc. Pero el que aguanta y llega al bautismo, para lo que hay que ser muy valiente, acaba siendo respetado. En África la familia está por encima de todo. Otra cosa son las chicas jóvenes que son obligadas a casarse con algún musulmán y este les obliga a dejar la Iglesia, o los de la religión tradicional que las secuestran para hacerlas feticheras. En ese trabajo estamos.
Y el tan traído y llevado ébola, ¿cómo se ve desde África?
Pues aquí hay una cierta preocupación por la posible llegada de la pandemia, pero en realidad están más preocupados porque la cosecha se dé bien y poder comer todo el año, por la malaria que sigue matando a un montón de niños, por el último brote de cólera que en nuestra parroquia nos ha dejado sin un catequista…
La gran pandemia de África es lapobreza extrema, de la que se desentienden todos los países ricos.









