BANGLADESH
Internado “SANTA CÁNDIDA MARÍA DE JESUS”
Con motivo de la Canonización, FASFI, quiere expresar su solidaridad, con todas nuestras obras y hermanas, y la concretamos, no sólo en los Proyectos en los que ya participamos, sino colaborando en la apertura de este Internado, que lleva el nombre de nuestra Fundadora y que se encuentra en uno de los tres países más pobres de Asia. Nos unimos a las hermanas, que lo van a hacer posible y presentamos a la Madre, todo el tiempo que han estado estudiando el Bangla, y conociendo aquella realidad. Gracias!!!
El primer grupo de niñas será admitido en enero de 2011, cuando comienza el año escolar en Bangladesh. En total se admitirá a 80 niñas entre 9 y 14 años de edad.
Las primeras Hijas de Jesús llegaron a Bangladesh en abril de 2007. El Sr Obispo de la diócesis de Mymenshing, Paul Ponen Kubi invitó a la Congregación y le pidió colaborar en la educación cristiana de Utrail, una localidad de la parroquia de Ranighkon en el distrito de Metrokona, en el extremo del nordeste de la diócesis, frontera con la India.
La gran mayoría de la población de esta diócesis pertenece a la población indígena Garo. Esta tribu antes de la independencia de la India y de la formación del estado de Pakistán Este y Oeste, (1947) pertenecían al estado indio de Bengala donde ahora continúa viviendo parte de esta etnia. Socio económicamente hablando son una de las tribus más discriminada y económicamente pobre de Bangladesh, que ya como país es uno de los 3 más pobres de Asía.
- La mayor necesidad a la que queremos dar respuesta con este proyecto es asegurar la escolarización de las niñas durante la educación primaria oficial. La mayoría de las niñas comienzan a trabajar muy pronto, a penas terminan como mucho el segundo grado. Primero ayudan en las tareas del campo familiar y en cuanto son un poco mayores 12, 13 años se van a Dhaka a trabajar en salones de belleza o de asistentes domésticas, en las fábricas de confección, etc. con un salario muy bajo y unas condiciones de vida sin un mínimo de garantías para sus derechos mínimos; la mayoría de ellas terminan siendo explotadas y abusadas incluso sexualmente.
- Con la M. Cándida, creemos firmemente que la educación es el mejor medio de salvarlas de esas situaciones y liberarlas de esa explotación. La educación Cristiana, como bien sabemos las Hijas de Jesús, ayuda a la mujer a ser consciente de su dignidad como persona, a convertirse en personas responsables que contribuyen al bien de sus familias, de la Iglesia y del mundo. Poco a poco y mientras las alumnas y el proyecto van creciendo, junto con los salesianos las Hermanas consideran la posibilidad de ofrecerles otros niveles educativos.
- Otras razones que nos han llevado a ver la necesidad del internado han sido: La mayor parte de las familias cristianas, viven en aldeas alejadas en medio de los campos. Las alumnas tienen que caminar largas distancias, entre dos o tres horas y cruzar el río para venir a la escuela. En época de lluvias los ríos crecen mucho y cruzarlos es imposible para ellas, además los caminos se hacen intransitables, todo eso supone muchos meses de ausencia. La segunda razón es que en las casas las niñas no tienen las condiciones mínimas de espacio, descanso y alimentación. El internado pretende que estas niñas más pobres puedan tener mejores condiciones y una oportunidad de escolarización y estudio.
Fasfi, hace un esfuerzo y colabora con 50.000,00 €, y en la H. Mary Juelar abrazamos a la Comunidad y nos unimos a ellas en sus esfuerzos y alegrías.
Toda ayuda, será bien recibida.









