A la izquierda Sebastián Mora, Secretario general de Cáritas España.
No es lo mismo ver la crisis desde una orilla que desde la otra. Tampoco es verdad que la crisis haya afectado a todo el mundo por igual. Estas fueron algunas de las afirmaciones realizadas por el secretario general de Cáritas España, Sebastián Mora,
Según Mora, el nueve por ciento de la población que tenía más renta antes de la crisis no tiene ahora menos, sino que es más rica. De hecho, aseguró que «la crisis le ha venido muy bien a las grandes fortunas». En este sentido, insistió en que no es lo mismo verla desde el crecimiento de riqueza que desde el crecimiento de pobreza. «La foto es otra, porque es verdad que la riqueza está creciendo, pero la cuestión es para quiénes está creciendo o a quiénes está llegando», señaló, a la vez que realizó un llamamiento a la no indiferencia.
Moderados por el director del Aula de Cultura de SUR, Pablo Aranda, el secretario general de Cáritas España recordó que antes del estallido de la burbuja inmobiliaria en España, en el mundo había casi mil millones de personas que sufrían hambre severa y en España «teníamos un 18 por ciento de pobreza relativa, casi ocho millones de personas. Ahora somos 11 millones. Y había un 16 por ciento en exclusión social, frente a un 24 por ciento en la actualidad». En este sentido, defendió que la crisis ya existía con anterioridad.
Brecha
Mora aseguró además que el fenómeno más hiriente y agresivo que está sucediendo es la desigualdad. «La brecha entre los que tienen y los que no tienen se ha incrementado un 45 por ciento», dijo, a la vez que señaló que el problema no es que estemos saliendo del túnel, sino todos los que se van a quedar sin salir, «que son los que a nosotros nos preocupan, porque eso significa una pobreza más crónica, más extensa y más intensa», apuntó.
Asimismo advirtió de que la tendencia es que la pobreza se quedará. «En todas las crisis que han ocurrido en el mundo nunca en periodo de bonanza se ha recuperado. La pobreza aumenta y la tendencia es que vamos a tener una pobreza crónica muy alta, independientemente del crecimiento económico». manifestó.








