Ayer miércoles en el campamento de refugiados de Calais, Francia, se produjeron grandes incendios durante todo el día que quemaron gran parte de restaurantes, tiendas de campañas, casas improvisadas y proyectos de voluntarios como el centro de protección de mujeres y niños.
Según las organizaciones que se encuentran en el terreno, unos 100 menores no acompañados permanecen allí sin garantías adecuadas. No fueron registrados por las autoridades francesas y fueron devueltos al campamento en llamas. Al no estar registrados, se les impidió acceder a los contenedores de cargas que fueron habilitados como viviendas. Muchos de los menores no acompañados tuvieron que dormir enfrente de estos contenedores y bajo un puente; además de estar rodeados y afectados por el humo de los incendios y ser testigos de la destrucción y la violencia a su alrededor. Otros 40 niños tuvieron que dormir en una escuela.
Esta mañana, alrededor de 300 personas, incluidos menores, fueron al almacén de inscripción para ser enviados a los CAOS (centros de acogidas) y se encontraron con las puertas cerradas, devueltos al campamento por la policía, quedando así en total desprotección y no cumpliéndose la promesa del gobierno francés de inscribir a todas las personas para que puedan ir a los centros de acogida.
Para estar informado/a de todo lo que ocurre en la Jungla de Calais, sigue en facebook a Help Refugees y a Refugee Info Bus











