No es fácil ejercer la crítica constructiva en la Iglesia. No es fácil ser un hombre libre y, al mismo tiempo, pertenecer a una de las órdenes religiosas más potentes de la Iglesia. No es fácil ser experto en Bioética y permanecer en silencio ante los errores, las imprecisiones y las inexactitudes de algunos jerarcas en este ámbito. No es nada fácil, pero Juan Masiálo consigue.
El jesuita español, destinado en Japón, lleva años ejerciendo este santo ministerio eclesial. Y por hacerlo, le llueven los palos y las descalificaciones. Sobre todo, desde el sector ultraconservador católico, que le ha convertido en uno de sus blancos preferidos. Mientras en otros sectores es un pensador de referencia. Y asesor de los obispos de Japón, donde vive y enseña.
A pesar de las críticas (a veces, terriblemente anticristianas y que rezuman odio contra él), el padre Masíá, como todos los auténticos hombres libres, no se desalienta. Y sigue sembrando su verdad. Eso sí, sin imponerla a nadie. Ahora, en un libro.
Un libro con el que inauguramos nuestra coedición con la prestigiosa editorial Herder. Un libro claro , directo y diáfano sobre las cuestiones bioéticas más candentes. Un libro que les aseguro que es una gozada. En fondo y en forma.
Un libro sobre las cuestiones más candentes. Desde el aborto a la eutanasia, pasando por el bebé-medicamento o bebé-esperanza, como él le llama. Sin esconderse. Sin rehuir ni escamotear nada. Clarificandolo todo desde el Evangelio y la sana doctrina, aunque algunos le quieran hacer pasar por hereje.
Masiá tiene síntesis: vital, personal, espiritual y bioética. Y eso es algo que sólo está al alcance de unos cuantos privilegiados. Y Masiá es uno de ellos.
Escuchar a un hombre libre, sabio, dulce y sereno como Masiá es siempre una gozada.
José Manuel Vidal







