En España hay más de 3.000 menores extranjeros sin la protección de sus padres. El último registro de Menores Extranjeros No Acompañados (MENA), correspondiente a 2015, eleva la cifra hasta los 3.342 menores en esta situación, 2.889 varones y 452 niñas. La inmensa mayoría, 2.917, son marroquíes.
Ese es el dato acumulado, pero el que reflejó el propio 2015 no fue menos preocupante: 414 niños llegaron a las costas españolas en pateras u otras embarcaciones rudimentarias. En comparación con los años precedentes, supone un 85,65% más que en 2014, cuando llegaron 223, y un 160% si se observa 2013, cuando hubo 159 casos.
Esta desprotección es aprovechada por las redes de trata, que, o bien trafican directamente con ellos, o chantajean a sus madres para que ejerzan la prostitución si quieren volver a verlos, secuestrando a los menores (en buena parte, bebés) y recluyéndolos en pisos donde se hacinan junto a otros en esta situación, en provincias diferentes de donde están sus madres o directamente en el extranjero.
Según datos de la memoria de la Fiscalía de Extranjería de 2015 (la última publicada), en donde se recogen todas las sentencias judiciales relativas a delitos de trata en ese año, y a los que ha tenido acceso el semanario de información religiosa Vida Nueva, estamos ante un drama de enormes dimensiones. Si hablamos de niñas vendidas por sus padres a las mafias y traídas desde Nigeria o Rumanía, nos encontramos con 45 menores prostituidas en pisos, teniendo además siete de ellas algún tipo de discapacidad intelectual.
Sigue leyendo en público.es








