El teólogo brasileño Leonardo Boff, en una conferencia en el Palacio Nacional dominicano, consideró que el calentamiento global, el principio de autodestrucción, la incapacidad de la tierra para renovarse y la escasez de agua son las cuatro grandes amenazas que hacen peligrar la existencia de la vida humana tal y como se conoce.
Uno de los grandes problemas que se avecinan será, según Boff, el que causará 100 millones de “emigrados ecológicos” que, afectados por la falta de agua, no aceptarán ese “veredicto de muerte”.
El exsacerdote y escritor lamentó la “maquinaria de muerte” que, a su juicio, ha impuesto el hombre sobre la tierra y la naturaleza, aunque consideró que “aún hay algo de tiempo” para redimir al planeta.
“Tenemos que realizar un cambio radical de corazón y mente; no tenemos tradición de cultivar el espíritu para brindar amor, solidaridad, disfrutar de la alegría de compartir, de considerarnos hermanos, de saber perdonar y ofrecer compasión; esos son los valores de la vida del espíritu”, exclamó Boff.
Boff, que basó su conferencia en el tema medioambiental, aprovechó la ocasión para condenar la intervención de “potencias extrañas” en Latinoamérica, calificó de “vergüenza” las dos intervenciones armadas de Estados Unidos a la República Dominicana el siglo pasado, criticó el “capitalismo salvaje” que, consideró, tocó fondo en la crisis de la economía mundial de 2008, y en varias oportunidades se refirió positivamente a la encíclica del papa Francisco “Laudato Si”.
El teólogo llamó a cuidar Latinoamérica, que llamó “nuestra casa común”, al afirmar que es la mayor reserva de biodiversidad, agua y bosques húmedos del mundo.
“América Latina puede ser la mesa puesta para hacer frente al hambre y la sed de todo el mundo. Tenemos que garantizar esa herencia sagrada no solo para nosotros, sino para toda la humanidad”, dijo Boff, quien agradeció a Dios que la región esté “un poco al margen” de los grandes conflictos armados que sufre el mundo.
Alertó de que la tierra ha sobrepasado en un 30 % su capacidad para regenerarse debido a la sobrecarga que le ha impuesto la humanidad.
“La tierra tiene vida sobre ella misma, es un superente vivo que física, biológica y químicamente siempre produce, reproduce vida, eso significa reacción la fiebre producida por la forma como nosotros nos relacionamos con ella, con una alta agresividad”, afirmó.
Boff dijo que de acuerdo con datos de la comunidad científica de Estados Unidos, el calentamiento abrupto de la tierra en los próximos 15 o 20 años podría llegar a los 4 o 5 grados.
“Con esa temperatura, la vida que conocemos no va a continuar; debemos tener el cuidado de mirar hacia una estrategia de supervivencia de la especie humana y el futuro de nuestra civilización”, sentenció.








