Este 8 de marzo celebramos una vez más el Día Internacional de la Mujer, que este año tiene como lema ‘Una promesa es una promesa: acabemos con la violencia contra la mujer’. “No hay lugar en el siglo XXI para la discriminación y la violencia contra mujeres y niñas”, dice Michelle Bachellet, Directora ejecutiva de ONU Mujeres.
Pero, es que ¿podemos celebrar este día cuando los datos nos hablan aún de cifras espeluznantes sobre la situación de la mujer? Entonces celebrar tiene que ser denunciar las enormes desigualdades que sufre la mujer en todo el mundo, especialmente en los países más desfavorecidos, porque ella es protagonista fundamental del desarrollo de los países del Sur. Denunciar que mientras la mujer siga siendo víctima de injusticias, violencia y desigualdades en el hogar y en el ámbito laboral, el fenómeno de la “feminización de la pobreza” seguirá siendo una realidad para millones de mujeres en todo el mundo.
“LA IGUALDAD DE GÉNERO TIENE QUE SER UNA REALIDAD VIVIDA” Michelle Bachellet
Además, la mujer ha de conciliar su trabajo en la casa con el papel de madre, educadora y productora de alimentos, por lo que sus oportunidades de trabajo remunerado son inferiores a las del varón.
Y si tenemos que expresar admiración ó hacer algún homenaje es a toda persona que se siente digna, que trabaja porque la igualdad de género sea una realidad en el espacio donde vive, en especial a la mujer. También a las que son víctimas aún en pleno siglo XXI de un trato indigno, inhumano, injusto no por vivir en esas condiciones sino por estar llamadas a salir de esa situación. Vaya un homenaje a las mujeres, que a pesar de su corta edad, se arriesgan por decir su palabra de autoridad, de poder, de amor desde estos atributos esenciales de su ser. Y nuestra promesa va para quienes vamos tomando algo más de conciencia sobre esta situación de inequidad, con el compromiso de seguir trabajando:
- primero por crecer en vivir desde nuestro ser esencial de mujeres,
- mirar a nuestro alrededor y ver a las mujeres que tenemos cerca: mujeres de nuestras familias y comunidades compartir su dolor o su enojo si han sufrido alguna agresión,
- ver la realidad con perspectiva de género,
- apostar por una real coeducación,
- y que, en cualquier lugar y en cualquier situación, acabemos con cualquier forma de violencia contra la mujer, y nos hagamos eco, amplificándolas, de sus voces y sus historias…
GRACIAS CANDIDA MARIA DE JESÚS POR APOSTAR POR TU SER DE MUJER EN PLENITUD Y POR HACERLO POR OTRAS MUHAS MUJERES… G R A C I A S!







