Historia de la Jornada
Jornadas Mundiales
En 1984 fue celebrado en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, el Encuentro Internacional de la Juventud con el papa Juan Pablo II, en ocasión Del Año Santo de la Redención. En la ocasión, el Papa entrego a los jóvenes la Cruz que se transformaría en uno de los principales símbolos de la JMJ, conocida como Cruz de la Jornada.
El año 1985 fue declarado Año Internacional de la Juventud por las Naciones Unidas. En marzo hubo otro encuentro internacional de jóvenes en el Vaticano y el mismo año el Papa anunció la institución de la Jornada Mundial de la Juventud.
La JMJ se lleva a cabo todos los años en el ámbito diocesano, celebrada en el domingo de ramos, y con intervalos que pueden variar de entre dos o tres años, en donde se realizan los grandes encuentros internacionales.
La llegada del Papa
Francisco ya está en camino a Río. El Santo Padre llegó hace unos minutos, en avión, al aeropuerto de Fiumicino, donde fue recibido por el primer ministro italiano, Enrico Letta, y desde donde alrededor de las 8,45 horas partió hacia Río de Janeiro, donde presidirá los principales actos de la XXVIIIJornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro.
El papa, que llevaba personalmente unabolsa negra de viaje, vuela acompañado del secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone; del Sustituto (“número tres” del Vaticano) de la Secretaría de Estado, el arzobispo Giovanni Angelo Becciu, y de miembros de ese departamento.
También acompañan a Francisco los cardenales Marc Oullet, canadiense, presidente de la Comisión Pontificia para América Latina, y Joao Braz de Aviz, brasileño, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada.
Una vez en Brasil se unirán al séquito papal el arzobispo de Río de Janeiro, Orano Joao Tempesta; el cardenal presidente de la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, Raymundo Damasceno Assis, y el cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, del que dependen las JMJ, y el nuncio, Giovanni D’Aniello.
También le acompañan el Maestro de Ceremonias Pontificias, Guido Marini; su médico personal, Patrizio Polisca; el organizador de los viajes papales, Alberto Gasbarri; miembros de la seguridad del Vaticano y más de medio centenar de periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión.








