El humanista y economista se distinguió durante los últimos 30 años por su defensa de una economía “más humana, más solidaria, capaz de contribuir a desarrollar la dignidad de los pueblos”, y más recientemente en acompañar las reivindicaciones del 15-M.“Comprometerse es un deber de todo el mundo”
Escribió el prologo del libro de Hessel: “Indignaos” Pero Hessel escribió un segundo libro “Comprometeos”.Tras su llamamiento a la indignación, Hessel reclama el compromiso de cada cual con los combates de nuestra época. Tras desperezar las conciencias de miles y miles de indignados a lo largo y ancho de toda Europa con ¡Indignaos!, Stéphane Hessel regresa para dar forma aquello que esbozó en su obra anterior: el compromiso.
“Sampedro defendió que “comprometerse es un deber de todo el mundo, siguiendo los propios criterios, desmarcándose de la versión oficial”, ya que se trata de una “obligación con uno mismo porque el arte de vivir es hacerse y ser uno mismo; y como no soy nadie sin los demás, tengo un compromiso con el resto de la humanidad”.
‘El mercado y la globalización’, además de hacer un repaso a la evolución del mercado a lo largo de la historia, pretende “reconducir un lenguaje veraz”. Por ejemplo, el término “liberalizar” tiene una connotación positiva, cuando en realidad implica que el fuerte elimine las normas para su beneficio, con el consiguiente perjuicio para el pobre. A su vez, mostró la contradicción de una frase extendida que aduce que “el mercado es la libertad”, cuando si alguien entra en un mercado a comprar sin llevar dinero, no podrá adquirir nada, por lo que sin dinero no hay libertad, lo que evidencia que “la libertad de elegir la da el dinero”.
Por último, el libro culmina haciendo alusión al lema de Porto Alegre ‘Otro mundo es posible’, que Sampedro prefiere cambiar por ‘Otro mundo es seguro’, ante la estupidez de la tesis de que hemos llegado al final de la historia, ya que mientras haya humanidad habrá cambio y otro mundo, seguro”. “Yo lucho por ese otro mundo, porque el futuro está en Porto Alegre, no en Nueva York”.
Creo, que esperar y trabajar por ese otro mundo posible, es lo que Jesús nos pide hoy, cuando nos dice:”Hay que nacer de nuevo”








