ESPIRITUALIDAD PARA VOLUNTARIOS nº 2
¿Qué podemos esperar de la espiritualidad para construir un voluntariado maduro para una sociedad mundial e inclusiva en contextos de globalización?
- La espiritualidad para el voluntariado del siglo XXI es una espiritualidad ecuménica, abierta a todos los seres humanos; transreligiosa para un mundo laico y secular; cotidiana en los espacios de la inmediatez y en las vibraciones de la carne, y ecológica con voluntad de integralidad. En la creación de esta espiritualidad confluyen distintas tradiciones religiosas, , pero sobre todo el coraje de hombres y mujeres corrientes que con sus vidas abren cada día caminos nuevos para vivir solidaria y esperanzadamente.
- En la espiritualidad cuentan tanto los sentimientos que nos motivan a actuar como los conocimientos que tenemos, tanto las habilidades para actuar como la forma de vivir. Son los cuatro dominios que conforman la espiritualidad. La espiritualidad del voluntariado tiene un estrecho vínculo con el mundo de los sentimientos, en unos casos porque la realidad hiere y ofende, y en otros casos porque los valores atraen y seducen; en ambos casos genera una forma de sentir y emocionar. Sin embargo, la espiritualidad no acaba en los sentimientos, sino que orienta el juicio y el pensamiento hasta producir una inteligencia bondadosa y compasiva, cooperante y esperanzada. Tampoco hay espiritualidad sin un modo de accionar de manera competente, creativa, imaginativa y transformadora. La espiritualidad abre la vida al despliegue de capacidades que enriquecen el dinamismo de dar y recibir, de ayudar y ser ayudado, de sanar y ser sanado, en el horizonte de una vida en común en un planeta interdependiente.
- El nacimiento de la era planetaria requiere un salto cualitativo que celebre lo que es común, no por disolución, sino por metamorfosis…, se trata de un proceso simultáneo de autodestrucción y reconstrucción, al modo como la oruga se convierte en mariposa. Estas metamorfosis se están produciendo en todos los escenarios…. ¿Podrán nacer una espiritualidad que acompañe estos procesos, con pretensión de universalidad e integralidad, sin estar unida al territorio, ni a la nación, ni a la cultura local, ni a una religión particular?
Cuando viajan culturas, civilizaciones y religiones, que traen experiencias valiosas para una vida buena, justa y feliz, se necesita una espiritualidad en el horizonte de una sociedad mundial… Itinerarios plurales recrearán esta espiritualidad ecuménica, que no consiente ni la homogeneidad ni la disolución de las identidades, sino sus convergencias… Será una espiritualidad sin nostalgia de tiempo pasado, que mira al futuro… La espiritualidad de la solidaridad desactiva cualquier connivencia con el idealismo, con la nostalgia (desandar el camino hacia atrás), y con la magia (desear que se nos regale sin esfuerzo un futuro más humano). ( J.García Roca)







