Las componentes del grupo de Hijas de Jesús que recibimos la quincena de formación intensiva en S. Sebastián este verano nos hemos reunido en la Inter el pasado día 11. Pusimos así en práctica la idea que lanzó alguna y que acogimos tímidamente pensando en las dificultades que se opondrían a la realización de este encuentro. Ponerse de acuerdo en la fecha ha sido difícil, pero lo hemos conseguido, si bien hemos sentido la ausencia de algunas a las que ha sido imposible trasladarse a Madrid por sus múltiples obligaciones.
Compartimos con vosotras nuestra experiencia en lo sustancial.
Se ofreció para organizar horario y contenido Mª Dolores Cabello. Dividió la jornada en un tiempo para la celebración y otros tres para la oración personal con la posterior comunicación en grupo. Al final de la tarde vimos la película “Pretious” en casa, y terminamos el día tomando una pizza en un establecimiento cercano.
Hicimos la celebración de comienzo con la lectura creyente de la tragedia de Lampedusa como tema, siguiendo el esquema de ver, juzgar y actuar. Contamos con buena documentación escrita y visual. ¡Qué gran actualidad encontramos en los textos elegidos de Ex 3, 1-10 o en los números 25 y 106 de la encíclica Pacem in terris! Las palabras del Papa sobre la impresión que le causaba la tragedia volvieron a ser como un aldabonazo para nuestras conciencias.
Seguimos considerando en la oración estas situaciones tan lacerantes que hoy sufren tantos hermanos nuestros. Buscamos luz para tener ante ellas la actitud y disposición que Dios nos pide, en la Exhortación “Evangelii gaudium” y en nuestra Determinación “Buscando más el bien de los prójimos”. En las comunicaciones, además de ayudarnos a ver con gozo la riqueza de nuestro último documento, hicimos alusión a logros conseguidos en la sensibilización social y en la puesta en práctica de proyectos de promoción de los Derechos Humanos. Pedimos también gracia para seguir dando una respuesta práctica, personal y comunitaria a la pregunta de “¿dónde está tu hermano? “ que Dios no se cansa de hacernos.
A los pies de la imagen del Niño Jesús, que presidió nuestra jornada, pusimos las velas encendidas por los hombres mujeres y niños que nunca alcanzaron la costa de Lampedusa,y que habían dejado lo más querido en Somalia o Eritrea, soñando con una tierra habitable y con una acogida humana.
A los pies de Jesús dejamos nuestros sinceros deseos de hacer vida las líneas macadas por la Congregación, por ejemplo: “Necesitamos seguir clarificando e impulsando este apostolado [social]; y crecer en una mayor articulación entre los distintos sectores que estructuran nuestro trabajo apostólico.
Gracias a Dios por concedernos dar un paso más en este entrelazar deseos de conversión y progreso como Hijas de Jesús.
Agradecemos, cómo no, la hospitalidad de las H. de la casa de acogida, función que han realizado tan bien como siempre.
Un saludo a todas.
Las HH. De la Década Prodigiosa 2013, Isabel García










