Un grupo de 150 personas sin hogar podrán apreciar este jueves «El Juicio Final» del pintor Miguel Ángel y otras obras clásicas expuestas en la Capilla Sixtina y en los Museos Vaticanos, que contará con sus respectivos guías, y al terminar la visita cultural, se les ofrecerá una cena.
La iniciativa ha sido del limosnero del Papa, Konrad Krajewskiel, quien se ha encargado de invitar a estas personas a los históricos sitios. Es un nuevo gesto para subrayar su dignidad como personas que, como todas las demás, no sólo viven de pan sino también de belleza.
El Papa Francisco, desde 2013, lleva realizando acciones y gestos de este tipo; ha multiplicado el sistema de reparto nocturno de paquetes-cena a cargo de personas voluntarias, ha contado con las persona sin hogar para repartir, en la plaza de San Pedro, los Evangelios de bolsillo a miles de peregrinos, hizo instalar algunas duchas junto a la columnata de la plaza de San Pedro, en pleno invierno se organizó el reparto de 400 sacos de dormir…
Francisco tiene debilidad por la gente con problemas en la vida, y no le da igual que algunas personas pasen hambre y frio en los alrededores del Vaticano y en el mundo. 







