El 8 de septiembre se celebra en todo el mundo el Día Internacional de la Alfabetización, Cada año, con motivo del Día Internacional de la Alfabetización, la UNESCO muestra a la comunidad internacional el balance de la situación de la alfabetización y la educación de adultos en el mundo.
Los avances en materia de alfabetización son un tema para celebrar, ya que el número de persona alfabetizados a nivel mundial ha llegado a cerca de cuatro billones. Sin embargo, la alfabetización para todos – niños, jóvenes y adultos – es todavía una meta lejana. El continuo aplazamiento de esta meta es resultado de una combinación de factores, como el trazado de metas demasiado ambiciosas, los esfuerzos insuficientes o descoordinados, y la subestimación de la magnitud y complejidad de la tarea. Las lecciones aprendidas en las últimas décadas dejan en claro que lograr la alfabetización universal requiere no solo de mayores y mejores esfuerzos, sino de una voluntad política renovada para pensar y hacer las cosas de manera diferente a todos los niveles: local, nacional e internacional.
“La alfabetización es mucho más que una prioridad educativa. Es la inversión de futuro por antonomasia y la primera etapa de cuanta nueva alfabetización se emprenda en el siglo XXI. Queremos un siglo en el que todos los niños sepan leer y explotar esta ventaja para ganar en autonomía.”
Irina Bokova, Directora General de la UNESCO
La alfabetización es un derecho y, a la vez, el cimiento del aprendizaje a lo largo de toda la vida, la base para mejorar el bienestar y los medios de subsistencia. Por esos motivos la alfabetización es un motor del desarrollo sostenible e integrador.
El concepto de alfabetización ha evolucionado con el paso de los años. La idea tradicional que lo limitaba al aprendizaje de la lectura, la escritura y las nociones básicas de cálculo todavía se utiliza ampliamente, así como el concepto de alfabetización funcional, que lo vincula con el desarrollo socio económico. Pero han surgido otras modalidades de alfabetización con el fin de abordar las distintas necesidades de aprendizaje de las personas en las sociedades del conocimiento, enfrascadas en el proceso de mundialización.
FASFI apoya varios programas de alfabetización que realizan nuestras hermanas junto con los laicos con los que forman equipo como el modo más importante de participar en el desarrollo y dignidad de niños y adultos que sufren esta carencia, nuestro agradecimiento a todos lo que realizan esta labor.












