Este pasado sábado 11 de mayo nos reuníamos en la SEDE de la Fundación Educativa Jesuitinas para celebrar el día del Envío. Es ya un encuentro clásico para la Comisión de Voluntariado.
Después de una breve oración, Naike Martín F.I. llenó la mañana haciendo una profunda y clara exposición sobre lo que es la espiritualidad del Voluntariado a partir de lo que es y significa la inteligencia espiritual. Con una dinámica interactiva, Naike nos hizo participar en esta dimensión tan importante y a veces mal interpretada. Nos hizo caer en la cuenta de todo lo que nos perdemos si no cultivamos esta inteligencia.
Nos hizo ver, a través del caso de Irene Villa, la fuerza y la libertad que se obtiene a partir de la resiliencia, de cortar el hilo del odio, la venganza o el rencor hacia el agresor.
La espiritualidad va orientada hacia la plenitud de lo humano, a salir de uno mismo, del ego, a dar un sentido a la vida
Nos preguntamos si regalamos nuestro tiempo a otros. Esto significa entregar presencia, escucha, acogida, comunión, situarnos como uno más en circunstancias… De ahí la importancia de aprender a observar, saber estar sin juzgar
Ante el deseo de hacer un Voluntariado, conviene hacerse preguntas sobre las motivaciones: ¿Por qué quiero ir renunciando a mis vacaciones? ¿Para qué? ¿Qué es lo que me mueve? ¿Voy porque está de moda? Saber dar una respuesta a estas preguntas será lo que dé sentido a mis decisiones
Es bueno pensar en mi pasado, de dónde vengo, cuál es mi origen que yo no he elegido y, mirando al futuro, preguntarme hacia dónde quiero ir, qué sentido quiero darle a mi vida.
La capacidad de hacerse preguntas y de buscar respuestas es lo que hace cultivar la IE y nos capacita para cambiar las cosas, nos hará “buena gente” y más felices
Naike nos ayudó a contrastar ejemplos de vida y de preguntarnos cómo me sitúo yo en la sociedad en la que vivimos, en la de consumo de usar y tirar, la inmediatez…
Por la tarde, Silvia Rozas F.I. nos ayudó a reflexionar con la charla “Del postureo al compromiso” y nos dio unos criterios para hacer fotos, si subirlas o no, y cómo contar la experiencia en redes sociales.
A continuación Carmen Mauri, laica, dio su testimonio sobre su servicio de Voluntariado en distintos países, invitando a los que vayan este verano a hacerse estas preguntas: ¿qué me mueve a ir? ¿qué puedo aportar? ¿qué espero que ellos me aporten? Y a mi vuelta, ¿qué? Importancia de hacerse estas pregunta para crecer por dentro.
Termina la Jornada con una oración y celebración del envío, la Comisión de Voluntariado entregó un carnet de voluntariado y un tarrito de sal para ser SAL Y LUZ en medio de las gentes.
Henar Martín FI
Juana Navarro, voluntaria que irá a Bolivia, siempre ha estado muy ligada a FASFI aquí en España, y después de 10 años sin ir a otro país de voluntariado quiso escribir sus impresiones después de este encuentro…
Miedo a lo desconocido, a la convivencia , a no saber romper nuestras barreras culturales, a no ser capaz de ser uno mismo, a no gestionar bien las emociones, a no respetar ( siempre sin intencionalidad) la dignidad de los más desfavorecidos, a no saber acompañar a aquel hermano que lo necesita, a dejarnos llevar por el impulso de querer cambiar el mundo, a no estar al 100 por cien de nuestra disponibilidad, a descolocarnos ante la diversidad …..pero, siempre con ilusión, con alegría , con esperanza, con grandes expectativas de que será una experiencia enriquecedora e inolvidable.
Vuelvo, después de 10 años, a ese Día del envío y no puedo reprimir la emoción, el agradecimiento de haber tenido la posibilidad de compartir muchos momentos de mi vida con las Hijas de Jesús. El encuentro ha sido gratificante y me llevo la visión de una gran familia que, a pesar de nuestras diferencias o creencias, tenemos un punto de encuentro que es “ ser buenas personas allí donde vayamos y con quién nos encontremos en el camino”. No es fácil romper hilos, ni soltar amarres, pero tenemos que trabajar para conseguirlo, no por los que nos hacen daño, si no por nuestra propia salud mental.













