Al comenzar de nuevo la tarea FASFI desea que vuestros días de descanso hayan sido días de paz. No encontramos mejor modo de ponernos en contacto con todos que compartiendo lo que hemos recibido de nuestros voluntarios que han pasado un mes en el Valle de Elías Piña, R. Dominicana.
Dos semanas en El Valle. El tiempo pasa muy rápido.
Sin electricidad, sin móvil y sin cámara, se vive bien desconectada del mundo tecnológico.
Después de un año, pues ya estuve aquí el verano pasado descubro el proceso que estas personas viven: las mujeres cada vez entienden más que hay que dar cariño a los niños y ahora saben que desde el embarazo también.
Gracias a Miguelina, una de las hermanas que esta en el Valle, conocen algo del embarazo, aparatos reproductivos…. antes desconocían todo.
Las hermanas están trabajando muchísimo por la naturalización y regularización de las personas haitianas.
Si no fuera por las hermanas, estas personas, unas mil y pico, no podrían optar a la legalización, a una nacionalidad y a un nombre.
El odio y racismo hacia las personas haitianas sigue y ahora yo lo noto más en la propia comunidad incluso cuando ellos mismos son haitianos.
Ahora hay más agua. En la casa ya sale del grifo y en la comunidad hay punto mas para que la gente vaya a por agua, puedan lavar ropa o beban los caballos.
Los niños van adquiriendo conocimientos, muy poco a poco, en algunos hay avance de un año a otro.
Noto menos violencia entre ellos. no hay día que a alguno le duela la barriga, por hambre o parásitos.
En la escuela hay contratadas 6 personas del Valle por el Ministerio de Educación. otro gran logro. Y este año se amplia la escuela, pues se construye otra en la misma comunidad. Esto son datos y hechos del buen trabajo, denuncia y justicia que se esta haciendo por las Hijas de Jesús que viven allí.
Los domingos son de descanso y hoy en concreto 9 de agosto celebramos el aniversario de Santa Cándida, fundadora de la Congregación de las Hijas de Jesús.
Esta semana empezó el curso escolar. Y como todo inicio de año escolar, es un poco complicado hasta que todo coge forma. El lema de la escuela es “Todas y todos somos escuela”. Este año se ha inaugurado un curso más, quinto. Hay chavalas que bajan de Rosa la Piedra para poder cursar 5°, pues en su comunidad nada mas que llega a 4°. La matrícula en el Valle estará por unos 180 y hasta que se amplíen las infraestructuras de la escuela, (el aula que hay tendrá de aforo para unas 40) se darán las clases en unas carpas instaladas en el recinto de la escuela qe fueron donadas por el Politécnico de Santiago de los Caballeros, de las Hijas de Jesús. Hasta esta semana, y en años anteriores, las clases eran en la Capilla.
Da mucha satisfacción ver cómo algunas de las niñas van pasando de curso con todas las dificultades que tienen en si mismo y en su entorno, y tengan esa curiosidad, ambición de aprender, pero por otro lado, da pena y rabia pensar que hay chavales, que aunque su edad no corresponda para nada con el curso escolar, les sea aún más difícil continuar sus estudios,ya no superiores, si no básicos hasta 8° o Bachillerato, debido a que no tienen cédula dominicana por lo que no pueden salir del Valle, la escuela de la comunidad no tenga recursos para atender a tantos cursos…
Esta semana ha acabado la experiencia de 4 voluntarios. Continúan dos y otras dos que vienen a primeros de Septiembre. Todas las expectativas han sido superadas, les cuesta irse y por supuesto con ganas de repetir.
A mi ya me queda poco en el Valle.
Buena semana. Marta Sousa.
FASFI agradece que estos/as jóvenes nos envíen con tanta alegría el gran signo de la Gratuidad












