MIÉRCOLES 5 DE MARZO DE 2014 – MIÉRCOLES DE CENIZA
El nombre de la Justicia, hoy es DESARROLLO
Por eso, este año los “cuarenta últimos” no serán los cuarenta países con menor IDH sino los países que están a la cola en esos otros índices de desarrollo humano que iremos viendo. Hoy, sí, dirigimos la mirada a los países que ocupan los últimos puestos en la tabla del IDH. Como Mozambique el tercero por la cola, antes de Níger y la R. D. del Congo (hay que decir que hay países que no aparecen en la tabla, como Somalia, Sudán del Sur o Corea del Norte, pues los datos son insuficientes para elaborar su IDH).
Maputo, Mozambique, agosto 2012 (extracto).
Tengo un sueño, un sueño en el que la diferencia entre las personas estará simplemente en los nombres, no en el nivel de vida. Los hijos de los gobernantes y de los gobernados asistirá al mismo sistema educativo. Los hospitales tendrán los mismo medios clínicos para los ministros y los campesinos.
Tengo un sueño, un sueño en el que la equidad reemplazará el favoritismo en la oferta de oportunidades. La verdad sustituirá al compadreo en la justicia. La transparencia reemplazará la manipulación en la explotación de los recursos del país. En mi sueño, el patrimonio colectivo servirá a la comunidad, no a grupos destrictivos.
Tengo un sueño, un sueño en el que la historia del país no será elaborada, sino resultado de la investigación y la documentación. Los enemigos del pueblo no serán ya confundidos con héroes. Asesinos y ladrones no serán homenajeados y festejados como dioses de carne y hueso. Incluso en mi sueño, los verdaderos héroes no compartirán la basura con los perros en las calles, debido a que su heroísmo les conducirá a los púlpitos más elevados para servir de ejemplo a las generaciones futuras.
Tengo un sueño, un sueño en el que los mega-salarios y mega-bonos se convertirán en fondos para los niños sin hogar, discapacitados y ancianos pobres. En mi sueño, los salarios-fortuna se transformarán en reservas para la gestión de desastres. Tengo un sueño, un sueño en el que pagar impuestos no significará contribuir a la compra del enésimo Mercedes de alguien, sino que supondrá ayuda para los barrios como Incídua, donde un pez es motivo de fiesta en la aldea, y del zapato sólo habla para que los niños sepan que hay un objeto con ese nombre.
Tengo un sueño, un sueño en el que la humanización y la civilización triunfarán sobre el libertinaje. En mi sueño, la corrupción dejará de ser un obstáculo para el desarrollo del país. En mi sueño, sobre todo, la vida en mi país no consistirá simplemente en vivir, sino en celebrar.
Escrito por Francisco Joaquim P. Chuquela (25 años), estudiante de literatura.
Para la reflexión, acción y oración
En las dos primeras acepciones de la RAE, la palabra “desarrollar” (de des– y arrollar) significa:
1. Extender lo que está arrollado, deshacer un rollo.
2. Acrecentar, dar incremento a algo de orden físico, intelectual o moral.
En esta primera acepción, desarrollar sería sinónimo de “desenrollar”, “desplegar”, “desenvolver”. Es significativo que en otros idiomas de nuestro entorno la etimología es aún más explícita. En inglés: develop/development; francés: développer/développement; catalán (y valenciano): desenvolupar/desenvolupament; portugués (y gallego): desenvolver/desenvolvimento (gallego: desenvolvemento).
La misma palabra ya nos está orientando la reflexión. ¿Cómo “desenrollo” yo mi vida? ¿Cómo ayudo a “desplegar” la vida de las personas que me rodean? ¿Cómo contribuyo a “desenvolver” la vida de tantos seres humanos que no pueden hacerlo?
«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido. Me ha enviado a anunciar a los pobres la Buena Noticia, a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor» (Lc 4, 16-22)
ORACIÓN
Señor Jesús,
tú has venido a nosotros para que todos tengamos vida,
para que gocemos de salud, de visión y libertad,
y para que conozcamos la Buena Noticia.
Ayúdanos durante esta Cuaresma que hoy comenzamos
a que así sea, en nosotros y en todos los seres humanos.








