UGANDA. Población: 35.363.000 h. Mediana de edad: 15,7 años
Mediana de edad
Los países llamados desarrollados suelen tener una mediana de edad elevada. Japón encabeza el listado con 44,7 años. España tiene una mediana de edad de 40,1 años. En el otro extremo de la tabla, la Mediana de edad de los países con IDH bajo no llega a veinte años (19,8). En Níger la mitad de la población tiene menos de 15,5 años y en Uganda, menos de 15,7 años. Esto supone grandes retos para estos países, pues no es fácil atender las necesidades de, proporcionalmente, tantos niños.
Trabajando con las comunidades para mejorar los entornos físicos de los niños de Uganda
Aproximadamente la mitad de la población de Uganda es menor de 15 años. Se calcula que el 85% vive en zonas rurales, donde la cobertura del saneamiento es muy deficiente. Por lo general, las condiciones de vida en las zonas rurales del país se caracterizan por hogares con goteras, paredes agrietadas, infestación de plagas y dependencia de los combustibles de biomasa para cocinar, lo que da lugar a la contaminación del aire tanto en el interior como en el exterior de las viviendas, y escasa calidad del espacio destinado al juego. Y ello tiene consecuencias directas sobre la salud y seguridad de los niños.
La organización Health Child ha cosechado un éxito considerable con un proyecto para mejorar el entorno físico de los niños pequeños de 0 a 8 años de las comunidades pesqueras con pocos recursos asentadas en la zona oriental de Uganda. Un
ejemplo de esto es la aldea isleña de Kisima I, de 1.500 habitantes, procedentes de 10 tribus de diversos puntos de Uganda y de los países vecinos de Sudán, Congo y Kenia. Los problemas de salud eran comunes en Kisima I debido a prácticas como defecar en espacios abiertos y utilizar el lago para lavar utensilios, para el baño y para beber; también contribuía a esa situación la falta de instalaciones básicas de saneamiento en los hogares. Sin embargo, los miembros de la comunidad tendían a atribuir esos problemas a las prácticas culturales de las restantes tribus, de manera que la comunidad se escinde en cinco zonas con distinta orientación cultural.
Las consultas realizadas en la comunidad durante la fase de puesta en marcha del proyecto Health Child en el año 2009 atrajeron la atención sobre la prevalencia de la malaria y de la diarrea, así como sobre los niños que jugaban en el lago y en sus orillas sin la adecuada vigilancia, pues los cuidadores estaban ocupados en actividades relacionadas con la pesca. Health Child movilizó a la comunidad para que seleccionara de entre ellos a voluntarios en materia de higiene y para que formulara un reglamento sobre la higiene y el saneamiento conjuntamente con los líderes locales de la aldea. El reglamento se imprimió y se expuso en un cartel público de anuncios situado junto al principal muelle pesquero de la isla, de forma que todos los habitantes pudieran verlo: una estrategia de éxito, pues se repitió en otras cuatro aldeas de la zona.
Posteriormente, Health Child trabajó con los cuidadores para identificar las zonas públicas seguras que los miembros de la comunidad habían concebido y desarrollado como zonas de juego para los niños pequeños. Este proceso fue adoptando forma mediante ejercicios prácticos de identificación llevados a cabo con los niños, que emplearon dibujos y diálogos para reconocer elementos peligrosos y elementos que deseaban integrar en las zonas de juego. Cuando están en un espacio seguro, los niños participan en juegos guiados por el personal de servicio escogido entre los miembros de la comunidad, cuyo objetivo es mejorar su desarrollo cognitivo, físico y social.
Para la reflexión, acción y oración
“Los niños de Kisima I jugaban antes en un lago insalubre sin la adecuada vigilancia, pues los cuidadores estaban trabajando en la pesca…” En muchos países, mientras los adultos van a trabajar, muchos niños pequeños se quedan sin la adecuada atención. Es normal que las “pirámides de edad” tengan la base más ancha que el resto, pero cuando la mitad de la población tiene menos de 15,7 años, más que de un “país joven” tal vez habría que hablar de un “país niño”.
Si no tuvieras con quién dejar a los niños pequeños mientras tú vas a trabajar, ¿qué harías?
«El día en que naciste, no te cortaron el ombligo, no te bañaron ni frotaron con sal, ni te envolvieron en pañales. Nadie se apiadó de ti haciéndote uno de estos menesteres, por compasión, sino que te arrojaron a campo abierto, asqueados de ti, el día en que naciste. Pasando yo a tu lado, te vi chapoteando en tu propia sangre, y te dije: “Sigue viviendo y crece como brote campestre”.» (Ez 16, 4-6)
ORACIÓN
Padre,
te damos gracias
por todas las personas y organizaciones
que se ocupan de cuidar a los niños.
Que no dejemos de valorar su trabajo
y de apoyarlas según nuestras posibilidades.
Amén.










