Las organizaciones abajo firmantes:
Nos congratulamos de que la Constitución brasileña reconozca el derecho de los indígenas a vivir en las tierras que ancestralmente fueron suyas. Específicamente, nos satisface que, se haga, por fín, efectivo ese derecho en el caso de los indios Xavantes y su retorno a la tierra indígena Marâiwatsédé.
Igualmente estimamos que han de cumplirse otros aspectos de la Reforma agraria, de tal manera que otros campesinos sin tierra puedan satisfacer su necesidad de asentamiento de manera legal, sin que esto vaya en detrimento o colisión de los derechos de los indígenas.
Reconocemos y apoyamos globalmente el compromiso solidario y heroico del obispo D. Pedro Casaldáliga a lo largo de su vida con las causas de los desposeídos, entre ellos los indígenas.
Repudiamos absolutamente tanto el intento de hacer recaer sobre la persona de este Obispo la responsabilidad de unas decisiones legales, que ya se venían fraguando a lo largo de años en Brasil y que son compartidas por instituciones brasileñas e internacionales, cuanto las amenazas contra su persona, lo que constituye, además, una acción delictiva que debe ser duramente perseguida y sancionada.
Felicitamos a las autoridades brasileñas por proteger adecuadamente la seguridad del Obispo Casaldáliga, como se debe hacer fehacientemente con cualquier persona amenazada por su compromiso con los Derechos Humanos y esperamos que esta protección sea sostenida y eficaz.
Al mismo tiempo, nos preocupan ciertas consecuencias inherentes a la reubicación de los indígenas. Estimamos que el litigio de intereses entre sectores sociales, unido a carencias sociales discriminatorias y excluyentes de los sectores más empobrecidos y marginados, entre ellos los indígenas y los sin tierra, puede contribuir a crear fractura social y a generar violencia sostenida de distintos tipos. Dada la complejidad del problema, pedimos a cuantas organizaciones e instituciones puedan realizar una tarea de mediación entre sectores enfrentados, que lo incluyan en sus prioridades, al tiempo que se apremian dinámicas de justicia distributiva y de educación en una conciencia integradora y solidaria, para ayudar a mejorar la cohesión social y a crecer colaborando por la paz con justicia, entre personas, colectivos y pueblos brasileños.
En Madrid, a 12 de Diciembre de 2012
PROCONCIL. Fundación para la Mediación religiosa, interreligiosa y social
<proconcil@proconcil.org>
CRISLAM. Grupo de intelectuales musulmanes y cristianos libres e independientes, comprometidos desde su Fe a favor del Hombre
<emiliogalindo@dareknyumba.com>
Gracias por su atención y actitud solidaria
Emilia Robles y Javier Malagón








