Ayer Jueves, 21 de Mayo, FASFI fue invitada al Colegio María Virgen (Madrid) para explicar al alumnado de 5º de Primaria los motivos que llevan a una persona ser voluntaria, la experiencia de hacer un voluntariado fuera de España, y cómo todo el trabajo que se hace por los demás, no se puede pagar con dinero.
Se comenzó con una dinámica para que los niños y niñas entendieran un poco la repartición que hace el ser humano del mundo, por qué unos tienen mucho y otros no tienen apenas nada, unos tienen derechos, y otros no.
A continuación se proyectaron imágenes de la experiencia vivida en el Valle de Elías Piña, para que visualizaran otra realidad diferente a la suya, otros niños y niñas que nunca han podido ir a la escuela, que no pueden hacer deberes cuando se va la luz del día porque no tienen electricidad, que comen sólo una vez al día, arroz… pero que estos niños y niñas van a la escuela, pueden llevarse un plato de comida, un vaso de leche, algunos vivir en una vivienda más digna, adquirir productos de necesidad básica a precio de coste en la propia comunidad campesina gracias a las personas que apoyan y colaboran los proyectos de FASFI, las Hijas de Jesús, así como las voluntarias que van sin recibir nada a cambio, aunque cierto es, que recibes muchísimo, sentimental, emocional, valores de vida, de las personas que allí están viviendo en esas condiciones tan pobres y precarias.
A continuación, Natalia, una madre de alumnos del colegio, catequista, voluntaria de varias asociaciones y ama de casa explicó a los chicos el trabajo de una ama de casa, por qué decidió dejar su trabajo de periodismo, que siempre fue lo que ella quiso aunque estudió Derecho, para ser ama de casa, para dedicarse a sus cuatros hijos e hijas. Dedicarles cariño y tiempo a cosas tan cotidianas del día a día, que son imprescindibles para las buenas relaciones de hijos/as y padres y madres, pero que con el trabajo no las podría hacer. Una decisión de la que no se arrepiente para nada. El tiempo es oro, decía. Y razón no le falta.
Finalmente, algunos niños y niñas dijeron con una palabra o una frase la sensación que tuvieron de la jornada.
“El amor lo puede todo”
“Gracias”.
Nosotras también damos las gracias al Colegio María Virgen, a las maestras de 5º de Primaria y Pablo de que podamos sembrar en esos niños y niñas la semilla de la solidaridad y amor.








