Esta semana Santa se me ha adelantado unos días. Ha sido en Cotuí, me encontré con un grupo de mujeres sencillas, que saben del trabajo incansable y arriesgado por su pueblo. Vi ahí, la entrada de Jesús en la borriquilla. Han vivido un largo proceso, del analfabetismo, al bachiller a querer seguir formándose, para continuar su lucha pacifica pero enriquecedora para todos, muchos miles de personas están sostenidas por este grupo, que no cuenta esfuerzos ni tiempo y en ello expresan su compromiso de fe. La sencillez da vida a la FORMACIÖN, A una FÄBRICA, a una COOPERATIVA de MINICRËDITOS, a un cambio social, donde el centro sea la persona. Gracias a cada una. Y Gracias a las Hijas de Jesús que acompañan este proceso de vida.









