La carta de esta voluntaria la recibimos para el 15 de Diciembre, la subimos hoy por que en lugar de que a Herodes le molestaron los niños por lo que significaban Marta ha ido a servirles. Gracias Marta.
“El 10 de Diciembre hizo un mes que llegue a Rep. Dom y la verdad se me ha pasado rápido. Aquí los días pasan volando, entre el trabajo y que los días son más cortos, cuando te das cuenta ha pasado una semana.
Cuando te cuentan o ves en un documental, o lees en un artículo… que una mujer en los años 70 se fue a un barrio muy marginal, violento, sin recursos para el barrio, inundaciones continuas…a promover proyectos de alfabetización, de educación para niñs y mujeres, la idealizas y la admiras sin conocerla, o al menos yo sí. Pues este domingo conocí a esa mujer, María Blanca. Fuimos al barrio de Guachupita y Ciénaga (Sto Dom) en un encuentro de educadores de Hijas de Jesus en todo Dominicana, y todo el mundo que pasaba la saludaba, la recordaban y reconocían cuando en aquellos tiempos… y contaban anécdotas. Tuve la suerte de conocerla, y como quiere volver al Valle y yo ir a Cotui, que es donde está actualmente en un proyecto de minicréditos dirigido a mujeres, espero que podamos compartir la experiencia y la pueda conocer más.
En Guachupita y en la Ciénaga, por lo visto no puede entrar cualquiera y no puedes llevar nada de valor, pero lo que sí es cierto que ves de todo, mucho alcohol, niños aparentemente alegres descalzos por calles verdaderamente sucias, viviendas muy pobres… Me han invitado a ir, y tampoco descarto ir a los colegios a conocer el trabajo de las psicólogas. Como veis, deseos de conocer muchos, pero en el Valle hay mucho trabajo y ahora somos 3,aunque también queda mucho tiempo por delante…
En la escuela, el grupo de la tarde va progresando, el grupo de la mañana no tanto aunque es un avance cuando hacen medianamente bien el 2. Como cada semana ellos y yo aprendemos. Una de las cosas que más valoro de los niños es que cuando alguno de ellos se pone cabezón/a y no hace nada, o cuando llama la atención y no deja a los compañeros, etc etc… son los mismos niños los que les dicen, (yo sin decirles nada): no vas a aprender, vete de la escuela sino quieres aprender, Lo que valoro es esa actitud y reconocimiento hacia la escuela.
Otra de las cosas que valoro de ellos y su familia es que cada semana alguno nos trae alimentos como agradecimiento. Comida no es que les sobre, y cuando Junior, uno de mi grupo, nos dio medio saco de guandules, no era capaz de cogerle tanto, él insistía en que me lo llevara todo, pues al día siguiente media bolsa de plátanos.
Ayer les dimos ropa, alguna cara de alegría no se me borrará y contentos que iban a casa diciendo que esa ropa es para la escuela (pues intentan ir limpios con sus mejores ropas, y cuando no tienen ropa limpia, no van a la escuela).
Esta semana ha habido muy poca agua en la comunidad, algún día no salía ni una gota. Hace un tiempo, la empresa de aguacates al hacer los surcos para plantar(creo que así se llama) rompió tuberías y no han arreglado nada. La comunidad tampoco reclama ni hace nada por arreglarlo, aunque el otro día escuché que un hombre andaba con tubos para arreglar el asunto. Suerte que en casa tenemos reserva de agua, y como bien me dijo Yomarys una vez, el agua es vida, sin luz se puede vivir, pero sin agua no. Y mucha razón tiene.
Un día al mediodía me pregunto un niño, Yefri, dónde estaba Catalina, yo sin saber le mencioné a media comunidad pensando que se había equivocado de nombre, me señaló el cielo y le pregunté que quién se había muerto, y me dijo: No, que dónde está la luna, Catalina. Ese mismo día, por la tarde fui a visitar a una niña que va a la escuela cuando le apetece, y me dijo: mira Catalina que bonita, mira los ojos, y el sol se llama Lorenzo. Yo me quedo toda embobada cuando me hablan de Catalina.
Mañana es 15 de mes, como dije al principio el tiempo pasa rápido pero cada semana es intensa. Ya mismo es Navidad, aquí la esperan con ilusión y el Senador de la provincia tiene prometido una comida para los niños, así como una carpa para que puedan comer sin que les de el sol de lleno.
Buen fin de semana, Marta Martín.”








