Hoy, 27 de enero, hace un año de la deportación ilegal a Haití de 51 personas de origen haitiano junto con dos Hijas de Jesús que acompañaban a este grupo de personas, (30 niños y niñas de la Escuela del Valle) cuando se dirigían a San Juan de la Maguana con la documentación requerida para inscribirse en el Proceso de Naturalización, creado por el gobierno dominicano en mayo de 2014 para regularizar la situación de los hijos de personas migrantes irregulares, y para inscribirse en el Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en Situación Migratoria Irregular, creado en 2013 para migrantes indocumentados residentes en la República Dominicana.
Tras pasar un día en territorio haitiano, el grupo pudo regresar a la República Dominicana y dirigirse a las oficinas de San Juan de la Maguana para tramitar la inscripción en los dos procesos anteriormente citados.
Un año después y tras mucho trabajo por parte de las Hijas de Jesús presentes en la frontera con Haití, los niños y niñas de la Escuela del Valle están inscritos en el Proceso de Naturalización para obtener su acta de nacimiento y 30 personas adultas han obtenido el equivalente a un permiso de residencia en R. Dominicana por duración de un año que caducará en Junio de este mismo año, resolviéndose así su solicitud de nacionalidad.
Desde aquí nuestro reconocimiento a la labor incansable y lucha que hacen las Hijas de Jesús en las comunidades de Elías Piña para que se reconozcan los derechos humanos de las personas que allí habitan y para que ese lugar no sea “tierra de nadie”.
Por otro lado, la semana pasada coincidiendo con el Día de Nuestra Señora del Altagracia, patrona de República Dominicana, un grupo de laicos y laicas de Santo Domingo estuvieron en el Valle para comenzar un proyecto cría de conejos, además de realizar otras actividades y talleres de música, sentimientos y emociones, además de facilitar herramientas para el apoyo pedagógico a dos alumnos de la escuela. Puedes ver la noticia completa aquí .
A continuación, os presentamos un vídeo grabado en Agosto del 2015 por voluntarios/as que estuvieron presentes en el Valle de Elías Piña, en el que se muestra la difícil situación que se vive allí y nos puede ayudar a entender cómo una persona voluntaria lo puede vivir o cuál es nuestra labor.









