Las autoridades marroquíes impidieron al religioso Esteban Velázquez, delegado de migraciones del arzobispado de Tánger, entrar en la ciudad marroquí de Nador, donde residía, sin darle explicaciones.
El arzobispo de Tánger y superior jerárquico de Velázquez, Santiago Agrelo, dijo hoy a Efe que al sacerdote le comunicaron el pasado 11 de enero que tenía prohibido entrar a Marruecos, sin ofrecerle a él mismo, ni desde entonces tampoco al arzobispado, las razones de esta decisión.
Las autoridades marroquíes no han explicado por el momento lo sucedido con el sacerdote jesuita.
Velázquez llegó a Nador en 2012, desde que Médicos Sin Fronteras abandonó Marruecos. Además de denunciar la vulneración de los derechos de los inmigrantes subsaharianos y la existencia de redes de tráfico de personas que operan en el norte de Marruecos, ofrecía asistencia sanitaria y seguimiento médico de inmigrantes heridos en los saltos de la valla de Melilla o con problemas de salud, que son frecuentes cuando viven en el monte. También les proporcionaba comida, mantas y prendas de abrigo. “Zapatos, necesitamos zapatos”, solía repetir cuando algún visitante se acercaba a Nador.
Era frecuente verle visitando los campamentos del Gurugú o a las puertas del hospital Hassani de Nador después de un intento de salto, rodeado de decenas de inmigrantes con brazos y piernas rotos, contusiones, golpes y brechas. Velázquez enviaba a su equipo a buscar ropa, gestionaba con el personal del hospital una radiografía, repartía zumo y galletas y despedía a los que iban camino del sur metidos en un furgón policial.
Agrelo indicó que el Gobierno de Marruecos, como otros estados, tiene la competencia de permitir o impedir la entrada de extranjeros sin dar explicaciones, al tiempo que añadió que el futuro del sacerdote depende de sus “superiores” del arzobispado de Tánger, competentes para asignarle otra misión.
La denegación de entrada se produjo el pasado 11 de enero, cuando el religioso regresaba a Nador desde Melilla y fue interceptado en la frontera, donde la policía le comunicó que no le permitían pasar, sin pronunciar la palabra “expulsión”.
Desde FASFI queremos mostrar nuestro apoyo y solidaridad con Esteban Velázquez sj.








