Es imposible, orar, entrar en una llamada tan peculiar, siendo Juana Josefa tan pequeña en todos los sentidos , y no encontrarnos con el Misterio y el Amor de Dios. Pequeña y llamada a hacer algo muy grande. Seguir esa llamada era cosa de TODA la vida. Además se necesitaba muchas vidas para realizar esa Voluntad amorosa que se manifestaba y se materializaba un ocho de diciembre de 1871.
Siempre hay que empezar de nuevo…. echarle mucha imaginación, no va ser nunca nada fácil pero :
DIOS PROEVERA¡¡¡
Hoy, el mundo sigue siendo pequeño, para los deseos de las que hemos recibido el don de compartir esta llamada. Toda la familia FASFI, formamos parte de ese plan, manifestado en el servicio a los más pobres. Reinventar la respuesta, sumando con TODOS, es parte de la fidelidad. Gratitud es nuestro mayor sentimiento.







