Hace apenas 3 meses la imagen de Aylan, el niño ahogado en una de las playas de Turquía, removió conciencias en toda Europa, pero esta” imagen” se sigue repitiendo inexorablemente y apenas es noticia.
Ayer, pescadores turcos encontraron el cuerpo sin vida de una niña siria de cuatro años en la costa turca, ahogada en el naufragio del pasado miércoles, según ha informado este lunes pasado el diario Hürriyet. La pequeña ha sido identificada como “Sena” gracias al testimonio de un superviviente.
El cuerpo ha sido encontrado por pescadores entre las rocas de la costa de Bodrum. Una barca neumática con una veintena de refugiados sirios volcó el miércoles al intentar alcanzar la isla griega de Kos y los guardacostas turcos pudieron rescatar con vida a 5 personas, mientras que otras 15 se dieron por desaparecidos, aunque en la búsqueda posterior se recuperaron 8 cadáveres.
No son solo dos los niños fallecidos de los miles que huyen hacia Europa. Según ha contabilizado Unicef en un reciente informe, alrededor de 700 niños han muerto cruzando el Mediterráneo en lo que va de año. Por el momento, el número total de fallecidos ha superado las 3.500 víctimas. En septiembre y octubre, unas 300 personas han perdido la vida en el mar Egeo, muchos de ellos niños, según Médicos sin Fronteras.
Cuántas muertes más se ha de engullir el mar para que esta aterradora crisis humanitaria en las puertas de Europa llegue a su fin.









