El domingo 17 de octubre fue canonizada en Roma nuestra Fundadora, Cándida María de Jesús. Ofrecemos a continuación una aproximación a su persona y a la Congregación.

Juanita, nace en Adoain, un 31 de mayo  de 1845. Un pueblo pequeño. Una familia humilde. Sin posibilidades de ir a la escuela, porque su madre tenía que ir a hacer horas como empleada doméstica y ella se tenía que quedar a cuidar a sus hermanos pequeños….Era la mayor de siete hermanas.

De sus padres  artesanos tejedores, Juanita aprendió desde su infancia el valor del trabajo, la fortaleza ante las dificultades, el amor a la familia y la importancia de vivir desde Dios. Unido todo a la gran lección que marcaria toda su vida: compartir con los más pobres los pocos recursos que tenían.

Vive una experiencia familiar y humana, entrañable, que supera  las barreras de la pobreza y  se convierte en experiencia fundamental de amor  y de fe que más tarde volcará  en aquellos que tenía a su lado. Su abuela le  influyó mucho, que le diría su abuela del amor a la Virgen, para que a los cuatro años, le haga un sábado un bocadillo de tortilla y  uniendo el cariño a María y el amor a los pobres, espera en el camino, PARA QUE PASE UN POBRE, MIENTRAS LO PELLIZCA Y SE LO DA.?

Mientras que su preparación intelectual, se descuidaba,  Dios,  se vuelca en  su corazón de mujer.

Tenía alrededor de los veinte años. Es solicitada por un joven que podía terminar con la penuria familiar. Sus padres le miran esperanzados. Pero a su claridad interior no le caben dudas. Su respuesta fue clara:”Yo, sólo para Dios”.

Esta experiencia, es clave, en su vida, creo, que es la que marca el paso de Juanitaxo a Juana  Josefa.

Es una mujer joven,   sabe que tiene que colaborar en casa, y por ello, se arranca de su tierra y de sus relaciones familiares y emigra en busca de trabajo.

Vive la experiencia de la emigración, del analfabetismo, de la asimilación a otra cultura diferente, del desarraigo familiar, del trabajo sin vacaciones.  No lo tiene fácil en la vida. Lo que le mantiene viva es que ha creído en Dios y ha confiado siempre en El. Sabe que quiere ser religiosa. Pero no ve claro, dónde, ni cómo, sin cultura, ni dinero, sólo su persona y una propuesta.

En Burgos, encuentra su primer trabajo con los Srs Montoya. No le permiten asistir a la   Eucaristía diaria, lo solicita, y  por este motivo, arriesga su puesto de trabajo tan necesario para los suyos, y lo pierde

Pasa a trabajar con los Sres de Sabater, que  le permiten a la vez  cumplir con sus obligaciones y llevar una intensa vida espiritual y de apostolado.

Estos Srs. daban dos días a la semana, comida a parte de los innumerables pobres del momento. Le encargan este trabajo a Juana Josefa. No sólo lo hace con gusto, sino que piensa: ¿Y los demás días de qué comen?

Y decide colaborar. De su pequeño, sueldo, después de enviar a su familia, lo gasta en los pobres. La escalera se llena de pobres,  los vecinos, se quejan, se le llama la atención, y de nuevo arriesga el trabajo. Responde:” donde no hay sitio, para los pobres no hay sitio para mí”.

Juana Josefa, vive su experiencia de Dios en la realidad de la vida.

Y lo que ve Juana Josefa en la realidad de ese tiempo es una gran necesidad en el campo de la educación, un panorama desolador….el mayor problema era el analfabetismo. Lo vivía en su propia carne. Y era la mujer la que se encontraba en situación más precaria. Había una clara necesidad de escuelas y colegios, para la instrucción y educación de niños y jóvenes sin medios económicos. Sólo las jóvenes de la aristocracia alcanzaban las clases de cultura general, que ofrecían las órdenes de clausura.

El 2 de Abril de 1869… orando en la Iglesia del Rosarillo, en Valladolid, tiene una experiencia interior, en que Dios le aclara su futuro, y le dice la misión y el nombre que llevará la Congregación: Hijas de Jesús. Es la Confirmación de aquella primera respuesta en que respondió, sin saber los detalles de la propuesta que Dios le había hecho.

Nos explica: “Quedé, como fuera de mi, no pudiendo, yo entender, como seria aquello y me parecía que la Virgen me lo repetía al oído una y otra vez, por eso muchas veces, me habéis oído decir, que la Fundadora, fue, Ella,  la Virgen”

¿Cómo puede sentir una llamada a fundar una Congregación dedicada a la educación y Formación DE JOVENES Y MUJERES, ELLA QUE NO SABE LEER NI ESCRIBIR?

Se lo comunica a un Jesuita, que tiene los mismos deseos, pero a quien menos esperaba, era a una joven con las características de Juana Josefa. La gente se llevaba las manos a la cabeza. Y él, respondía:”Ya veréis con el tiempo lo que vale.”

Entonces, cerca de 24 años, empieza  a aprender a leer y escribir castellano. Pide permiso, y dedica una hora cada día a este menester. Se reían de ella.

El paso de Juanitaxo a Cándida Mª, no fue una iluminación, breve, fue un largo proceso interior, que exigió un camino de decisiones arriesgadas.

Y un ocho de diciembre de 1871, por la tarde, en un sencillo acto, sin protocolos, y en una casa alquilada, cuyo arrendamiento por un año, abonó el Obispo de Salamanca, llamada  entonces de S. José, que hoy es Archivo Nacional, se Fundaba la Congregación de las Hijas de Jesús. Sin formalidades jurídicas, de manera sencilla y espontánea, el Espíritu hizo sentir su voz en las sencillas palabras que les dirigió el P. Herranz, un jesuita, que creyó en ella y en las  cinco mujeres allí congregadas: “Habéis sido escogidas para fundamento de la Congregación de Hijas de Jesús…  Sois pocas en número y en calidad todavía menos  según los juicios del mundo, pero Él sabe y conoce los instrumentos que escoge.

El nombre de Hijas de Jesús y la Protección de la Virgen, son el consuelo de vuestros trabajos y la garantía de vuestra Esperanza.

Y en su interior, estos sentimientos:

“Estoy siempre dispuesta y preparada para hacer en todo la voluntad de Dios.”

Hijas de Jesús, ese fue, el nombre que le inspiró la Virgen aquel 2 de abril:

Este nombre, que recibió en el Rosarillo, significó para ella, ser “toda y sólo de Jesús” . “Ser verdaderas Hijas de Jesús” petición que hace constantemente a sus Hijas, Hoy, nos diría a todos. “…  Sean, sencillamente,  “verdaderos Cristianos”.

Los primeros años, tuvieron que prepararse, no sabían nada de vida religiosa, tampoco de letras.

Y el 1 de Enero de 1874, se abrió nuestro primer Colegio. El boletín de la Diócesis lo describe así.

“… Ha nacido una Congregación, la de las Hijas de Jesús, para la educación de todas las clases  sociales.”

El esquema de apertura era siempre el mismo: una clase para  pensionistas e internas, y alumnas externas, una clase para alumnas pobres y una clase, para las chicas de servicio, llamada Escuela dominical, para adultas. Nunca olvidará que fue, pobre, y que creció, sin saber leer, ni escribir.

Y el P. Herranz escribe  a un jesuita amigo. “Ha nacido una Congregación, de espiritualidad ignaciana; lo mejor es que son para enseñar internas y externas, ricas y pobres, aquí y allí.

Pero no le bastaba esto, sus ansias misioneras la inundaban: ¿Cómo no nos llaman a Méjico o a Cuba o a cualquier otra parte…? Al fin del mundo iría yo…” Es una expresión  que intuía la pequeñez de este mundo globalizado.

Es la visión de una misión que siente el ensanchamiento del mundo y de sus anhelos y que no puede ser más que  decididamente  universal. Y en 1911, salen las primeras Hijas de Jesús, para el Brasil.

No le faltaron pruebas, y padecimientos. Pero fue sabia para resistir y sobrevivir en las situaciones  más adversas, que parecen imposibles de superar.  Seguir a Jesús, es seguir al crucificado. Apuros económicos, muerte de jóvenes Hijas de Jesús, sus mismas hermanas, la ven poco apta para ser la General de la Congregación, en Roma, le quieren cambiar las Constituciones….. La cruz de estar afligido por los que lloran. Su irradiación de Jesús fue más fuerte que las dificultades. En todas ellas, exclamaba:

Dios sea bendito y Él me dé paciencia y fuerzas para sufrir todo por su amor y que pueda cumplir su santísima voluntad, que es lo que más deseo” (c. 215).

La M. Cándida Mª de Jesús, fue una explosión de realidad, vivía tanto a Dios, que generó una   realidad alternativa.

Porque “Da más fuerza sentirse amado, que creerse fuertes. Y ella, que se sentía inmensamente amada, pudo decir desde la experiencia: “Bendito sea Dios que tanto nos quiere.”

Toda su vida mantuvo ese “Yo, Sólo para Dios”. Que en su vida, nunca fue un Dios sólo. Su entrega a Él, era en sus hijos.

Traduciéndolo en el momento final de su existencia,  como un resumen de su vida, en sus últimas palabras: “No recuerdo ni un momento de mi vida, que no haya sido para Dios”.

Hoy, estamos en 17 Paises, entre los más pobres del mundo: en la frontera con Haití Santo Domingo, Mozambique, las Favelas del Brasil, Bolivia…..Bangladés,  etc. En todos estos países, entre los más pobres, recordando a aquellos pobres, a los que ella daba comida.

En la actualidad las Hijas de Jesús trabajan en los siguientes campos: inmigración, promoción de la mujer, pastoral penitenciaria, infancia en riesgo, pastoral familiar, pastoral en hospitales, pastoral con los aborígenes, gitanos y transeúntes y desplazados. También colaboran con diferentes organismos comoFe y Alegría, Servicio de Refugiados de los Jesuitas, Cáritas y otras fundaciones y ONG.

Y es que Dios es un Dios de Vivos, como nos decía el evangelio del Domingo.

Gracias a todos por compartir nuestra alegría.