Hemos tenido la oportunidad de unirnos, gracias al Mil Albricias Virtual,  con todos /as las que celebramos con alegria, un Carisma de vida. Hemos compartido deseos y esperanzas. Nuestro canto del Mil Albricias a cuatro voces, sonaba a miles, pues las oiamos todas. El corazón sabe escuchar lo que al oido no llega. Soñamos con una fraternidad Universal. Soñamos con vernos y sentirnos todos Hijos.

Hijos en el Hijo e Hijos en la Madre.

¡Viva la Inmaculada! ¡Viva la M. Cándida! ¡Viva la gran Familia de Hijas de Jesús!  ¡Viva FASFI!